Caso Fernández Larios: Vicaría de la Solidaridad desmiente a El Mercurio. La declaración de la Vicaría responde a un reportaje publicado este martes 28 de enero en que se lava la imagen del otrora represor. Fernández Larios, exagente de la dictadura, fue apresado en Estados Unidos por el ICE. Figura entre «los peores migrantes ilegales» en ese país.
En la bajada y en el desarrollo del artículo, el medio afirmó que Fernández Larios abandonó el país tras el crimen de Orlando Letelier con apoyo de la Vicaría de la Solidaridad, la Nunciatura Apostólica, la diplomacia estadounidense y un sector del Ejército contrario al general Manuel Contreras.
“La Vicaría de la Solidaridad no protegió, no encubrió ni facilitó la huida de Armando Fernández Larios. Sostener lo contrario es invertir la historia”, señala el texto difundido por la institución.
Quién fue Armando Fernández Larios
Armando Fernández Larios fue oficial del Ejército e integró la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), el principal aparato represivo de la dictadura. Actuó como agente operativo dentro de una estructura responsable de secuestros, torturas y homicidios en Chile y en el extranjero.
Participó en el asesinato del ex canciller Orlando Letelier y de su secretaria Ronnie Moffitt en Washington, en 1976. El atentado constituyó un acto de terrorismo de Estado y expuso la proyección internacional de la represión chilena.
Fernández Larios también aparece vinculado a otros crímenes, incluidos los cometidos durante la Caravana de la Muerte. Tribunales chilenos e instancias internacionales investigaron estos hechos y establecieron responsabilidades penales.
Actualmente, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) mantiene detenido a Fernández Larios. El organismo lo incorporó a su registro de personas con antecedentes graves bajo la categoría “lo peor de lo peor”. La detención reabrió el debate sobre una eventual extradición a Chile, cuya resolución se espera para las próximas semanas.
El rol de la Vicaría de la Solidaridad
En su declaración, la Vicaría recordó que su misión histórica fue defender a las víctimas de la represión y documentar violaciones a los derechos humanos. La institución presentó acciones judiciales contra organismos represivos del Estado, incluida la propia DINA.
El archivo de la Vicaría permitió reconstruir casos, identificar responsables y preservar antecedentes en un contexto de persecución y riesgo permanente. Ese trabajo resultó clave para procesos judiciales posteriores en Chile y en el extranjero.
“La Vicaría contribuyó a visibilizar los crímenes cometidos por agentes del Estado y a acompañar a las víctimas, no a proteger a los responsables”, señala el texto.
La institución advirtió que atribuirle un rol de encubrimiento hacia un agente de la DINA no constituye un error menor. Según la declaración, esa versión distorsiona la historia, confunde a la opinión pública y relativiza responsabilidades por crímenes de lesa humanidad.
Hasta el cierre de esta edición, El Mercurio no había emitido una rectificación pública sobre la afirmación cuestionada.






