El Ejecutivo aceleró este lunes la tramitación de la reforma al sistema político e ingresó una indicación transitoria que abre una vía extraordinaria para que partidos en proceso de disolución puedan fusionarse con colectividades vigentes, en un intento por preservar representación parlamentaria y reordenar el escenario político tras las elecciones de diputados de 2025.
La Comisión de Gobierno Interior de la Cámara acordó sesionar este martes con discusión inmediata y votar la iniciativa hasta su total despacho, luego de que el gobierno y los parlamentarios acercaran posiciones en torno al alcance de los cambios.
La medida surge tras la decisión del Servicio Electoral (Servel) de ordenar en febrero la disolución de 13 partidos políticos por no cumplir los requisitos legales de representación, entre ellos el Partido Radical, Evolución Política, la Federación Regionalista Verde Social, el Partido Social Cristiano y Demócratas.
FUSIÓN COMO MECANISMO DE CONTINUIDAD
La indicación presentada por el Ejecutivo flexibiliza temporalmente las reglas para permitir que partidos con representación parlamentaria, pero en proceso de disolución por no alcanzar los cuatro parlamentarios o el 5% exigido por ley, puedan fusionarse con colectividades que sí cumplen al menos uno de esos requisitos.
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El presidente de la Comisión de Gobierno Interior, diputado Rubén Oyarzo (Partido Radical), explicó que se trata de una fórmula excepcional que busca resguardar la representación política existente en el Congreso y evitar una fragmentación mayor del sistema.
Según detalló, la fusión implica la integración completa de militantes, bienes y patrimonio, además del cumplimiento de un procedimiento formal ante el Servel, que incluye la realización de un congreso nacional de los partidos involucrados y la certificación del proceso por parte de un ministro de fe.
MÁS EXIGENCIAS PARA CREAR PARTIDOS
El proyecto de reforma al sistema político, en paralelo, endurece las condiciones para la formación de nuevos partidos, aunque establece un umbral del 3%, en un intento por equilibrar la necesidad de gobernabilidad con la representación democrática.
Con esta indicación transitoria, el gobierno busca contener los efectos inmediatos de la disolución masiva de colectividades y dar una salida institucional que permita reconfigurar alianzas sin alterar la actual correlación de fuerzas en el Parlamento.
La discusión continuará este martes en la Comisión de Gobierno Interior, donde se espera que la iniciativa quede despachada para avanzar en su tramitación legislativa.






