En el quinto día del tercer juicio en Francia contra el chileno Nicolás Zepeda por la desaparición y presunta muerte de su novia, la japonesa Narumi Kurosaki, una testigo clave entregó un relato que lo pone en aprietos.
Rachel Roberts, estudiante que en 2016 compartía pasillo en la residencia universitaria en la localidad francesa de Besanzón, relató que durante la madrugada del 4 al 5 de diciembre de ese año «escuché gritos de una mujer, solo había una voz. Tuve miedo hasta el punto de encerrarme en mi habitación».
“Envié mensajes a amigos para saber si habían oído lo mismo que yo”, agregó respecto de lo que le pareció como “una película de terror”.
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“Los ruidos cesaron y al día siguiente todo parecía normal. No fue un solo grito, sino varios, podrían haber durado entre diez y veinte minutos”, afirmó.
“Tuve tiempo suficiente para apagar la luz, cerrar la puerta y escribir a mis amigos. Estaba aterrorizada, paralizada”, recalcó.
Roberts aseguró que no haber llamado a la policía en ese momento «es el mayor arrepentimiento de mi vida».
Explicó que «tenía sólo 19 años, acababa de llegar a este país, no hablaba francés, entré en pánico».
Continuó su relato diciendo que “después de un momento, los ruidos cesaron y al día siguiente todo parecía normal”.
UN EXTRAÑO EN LA RESIDENCIA
Según el medio galo L’Est Républicain, la testigo también aseguró que unos días antes de la desaparición de Narumi encontró a “alguien sospechoso” en la residencia universitaria y que este “huyó” al verla.
“Cuando entré a la cocina compartida, vi el reflejo en la ventana de un hombre escondido detrás de la puerta. Estaba vestido de negro y llevaba guantes. Se sorprendió cuando llegué”, declaró.
Afirmó asimismo que, cuando la policía le mostró la fotografía del sospechoso, no tuvo dudas sobre su identidad. “Estuve 100% segura que era él”, dijo en referencia a Nicolás Zepeda.
Roberts añadió que incluso alcanzó a dirigirle una pregunta a ese hombre, aunque no recuerda qué le respondió. Sin embargo, sí remarcó una impresión que le quedó grabada: que no tenía acento francés, sino que hablaba inglés con una pronunciación que le sonó más cercana al inglés americano que al británico.
“No era una persona que se estaba cocinando. Era el aspecto de alguien que había sido sorprendido”, declaró.
El citado medio destacó que, después de haberlo negado durante varios años, Nicolás Zepeda admitió una intrusión en la residencia universitaria el 2 de diciembre de 2016 para supuestamente avisarle a Narumi de su llegada.







