La producción de petróleo sufrió un desplome de 10,1 millones de barriles diarios en marzo por la guerra en Medio Oriente, lo que constituye la mayor caída de la historia.
La cifra fue entregada por la Agencia Internacional de la Energía (AIE) en su informe mensual, donde advirtió de que las pérdidas en el mercado serán mayores en abril.
De acuerdo con el reporte, las pérdidas representaron de forma acumulada más de 360 millones de barriles (mb), pero esa cifra aumentará a 440 mb en abril.
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A comienzos de abril, el casi total bloqueo del estrecho de Ormuz por Irán suponía que por allí estaban saliendo 3,8 mb/d de crudo, gas natural y productos refinados, cuando en febrero antes de que empezaran las hostilidades eran más de 20 mb/d.
Y aunque algunos países como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos e Irak han habilitado otras vías para exportar una parte de sus hidrocarburos al margen del estrecho de Ormuz, las pérdidas en las exportaciones de petróleo superan los 13 mb/d, que se tienen que compensar en parte recurriendo a las reservas, que están bajando.
DEMANDA A LA BAJA
No solo la producción de petróleo ha bajado, también lo ha hecho la demanda.
La AIE estima que será de media de 104 mil 259 millones de barriles diarios (mb/d), lo que significa 730 mil barriles diarios (b/d) menos de lo que había calculado en marzo, durante los primeros días de la guerra.
De acuerdo con su análisis, entre el segundo y el cuarto trimestre, la caída del consumo será de 1,5 mb/d, la más «brusca» que se ha vivido desde el estallido de la crisis del covid en 2020.
Eso ocurriría en su escenario central, si la situación a partir de mayo pudiera normalizarse y el mercado volviera a ser progresivamente abastecido con el petróleo del golfo Pérsico. Pero si las interrupciones se prolongaran, el hundimiento de la demanda podría alcanzar 5 mb/d en términos interanuales entre el segundo y el cuarto trimestre.
Para los autores del informe, en ese segundo escenario de tensión, en el que siguieran siendo elevadas las interrupciones de producción y de exportación del petróleo de Oriente Medio, habría que seguir recurriendo a las reservas a unos ritmos «insostenibles» de 6 mb/d (2.000 mb en el conjunto del año).
Eso significaría que habría que forzar de forma deliberada un mayor recorte de la demanda para poder equilibrar el mercado.
DE MAL EN PEOR
Según el director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, para el sector de la energía «abril debería ser peor que marzo», incluso si se consigue una salida a la guerra. Eso, porque si bien el mes pasado el mercado pudo ser abastecido con los petroleros que habían sido cargados en el Golfo Pérsico antes de que estallara el conflicto, eso no puede ocurrir ahora.
«Es la crisis energética más importante de la historia», recalcó, puesto que afecta «al petróleo y al gas natural, pero también a otros productos básicos esenciales, como los fertilizantes, los productos petroquímicos o el helio».
Los autores del informe insistieron en que el bloqueo del estrecho de Ormuz es la clave en esta crisis de la energía y que, aunque el anuncio de un alto el fuego la semana pasada dio un respiro, está por verse si eso se traducirá en que los barcos vuelvan a circular normalmente por ese paso.
Esa tensión por la incertidumbre -señalaron- se ha traducido en que los precios físicos del petróleo, los que se pagan de forma efectiva por un cargamento, han alcanzado niveles récord cercanos a los US$150 el barril (incluso por encima de los US$290 en el caso de destilados para Singapur), que cada vez están más desconectados de la cotización en el mercado de futuros, por ejemplo del barril de brent.
¿UN RESPIRO?
Por lo pronto, y en medio de la dramática situación planteada por AIE para la economía mundial y la producción de crudo, hoy las bolsas europeas abrieron la sesión al alza gracias a la moderada caída del precio del petróleo, optimistas ante las expectativas de que se retomen las negociaciones entre EE.UU. e Irán.
En la apertura del mercado, la bolsa que más subía era la de Fráncfort, con 0,72%; seguida de Madrid, con 0,54%; Milán, con 0,49%; París, con 0,26%, y Londres, con 0,10%.
El Euro Stoxx50, índice en el que cotizan las empresas europeas de mayor capitalización, también subía el 0,58%.
Respecto a las materias primas, el barril de Brent se situaba en US$98,8, 0,56% menos, mientras que el West Texas caía a US$97,07, 2,03% menos.
Las esperanzas de un posible acuerdo entre EE.UU. e Irán se reavivaron luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmara el lunes que Teherán se puso en contacto con Washington para una nueva ronda de negociaciones, tras concluir sin acuerdo la del pasado fin de semana.
Por su parte, el vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, aseguró también el lunes que las negociaciones con Irán no fueron un fracaso total e insistió en que «han avanzado mucho», a la espera de que el país persa acepte los puntos clave de sus peticiones.






