Chile Sub17 vence con autoridad a Uruguay y se queda con el 5° lugar del Sudamericano – fase final disputado en Paraguay.
Como se sabe, ambos ya se encuentran clasificados al Mundial Sub 17 de Qatar 2026. La Roja Sub 17 de Ariel Leporati volvió a mostrar carácter y derrotó a Uruguay en un partido abierto, intenso y de mucho ritmo, confirmando que no llegó a Paraguay solo a clasificar, sino también a competir arriba.
Aunque ambas selecciones ya tenían asegurado su cupo al Mundial de Qatar, el partido mantenía peso competitivo: sumar en la fase final ayuda a cerrar el torneo con autoridad y a consolidar una generación que viene dejando buenas señales.
Doble tarea cumplida
Chile ya había cumplido el gran objetivo: clasificar con una goleada sobre Bolivia por 4 a 0, camino al Mundial Sub 17 de Qatar 2026.
La Roja aseguró así uno de los siete cupos que entrega Conmebol. Algo muy valioso considerando el recambio generacional y el trabajo que Ariel Leporati viene desarrollando desde las juveniles.
Recordemos que Chile ya había mostrado personalidad desde el arranque del torneo, al conseguir un empate agónico 1-1 con Uruguay en el debut, con gol de Lucas López al 90+4. Luego vendría el triunfo 1-0 sobre Paraguay, el local. Eso les permitió instalar al equipo entre los clasificados a la fase decisiva.
Ganar a Uruguay ya es un triunfo
La capacidad de reacción y su fútbol ofensivo, fueron buenas armas nacionales. En juveniles eso pesa mucho, porque los partidos suelen romperse rápido emocionalmente. Cuando un equipo sabe responder después de recibir golpes, aparece una señal seria de madurez competitiva.
Uruguay suele ser un rival incómodo, de mucho físico, intenso, agresivo en segundas pelotas y fuerte en duelos individuales. Ganarles siempre tiene valor.
Más aún si se trata de una generación que ya había empatado con ellos en el debut y ahora logra imponerse.
La mano de Ariel Leporati
Más allá de nombres puntuales, el trabajo del DT empieza a notarse en algo simple: Chile compite mejor. No siempre domina, pero sostiene partidos, no se cae fácil y entiende cuándo sufrir.
En Chile suele celebrarse la clasificación juvenil como un fin en sí mismo, cuando en realidad debería ser apenas el comienzo. El verdadero examen no será Qatar.
Y lo otro que no es menor, es saber cuántos de estos jugadores llegan de verdad al fútbol profesional, sostienen carrera y terminan alimentando a la adulta.
Y eso, en Sudamérica, suele ser el primer síntoma de algo bueno.





