A pesar de advertencias, el gobierno insiste en su megarreforma sin cambios, hoy Quiroz minimiza las críticas del CFA y amenaza legislar por decreto. Las alarmas acerca de graves errores en el proyecto misceláneo, provienen no solo de la oposición, también del FMI, la CFA, bancos, exministros de todas las tendencias e, incluso, del propio oficialismo.
Las declaraciones del secretario de Estado se producen luego de que el CFA advirtiera sobre riesgos asociados a las proyecciones fiscales y planteara reparos técnicos sobre algunos supuestos considerados en la iniciativa.
Frente a ello, Quiroz sostuvo que el Ejecutivo ya entregó respuestas técnicas a los planteamientos realizados por el organismo autónomo. De paso, descartó que exista un problema de fondo en la arquitectura fiscal del proyecto.
Minimiza críticas de fondo
“Son observaciones de detalle que fueron contestadas por la Dipres”, afirmó el ministro. Insistió que el gobierno mantiene confianza en las estimaciones financieras utilizadas para sustentar la propuesta.
Desde Hacienda recalcaron además que el intercambio con el CFA forma parte del funcionamiento habitual de las instituciones fiscales. Igualmente destacaron que las recomendaciones del organismo son revisadas permanentemente por los equipos técnicos.
¿Autoritarismo?
«Vamos a seguir gobernando»: Ministro Quiroz desliza uso de decretos si la Ley de Reconstrucción Nacional no avanza.
Jorge Quiroz manifestó que «me preguntaron qué pasa si la ley no se pasa. Bueno, vamos a seguir gobernando igual. Porque también existe la gestión y también están los decretos”.
El remate de Quiroz, es para meditar: Desde luego, descartó que se abandone el plan económico en caso de que sea rechazado. «Es un error siempre decir que todo depende de esto y, si al final eso no funciona, entonces se acabó el discurso, se acabó todo».
El oficialismo en crisis
El debate ocurre en momentos en que la discusión sobre responsabilidad fiscal y sostenibilidad del gasto público se mantiene en el centro de la agenda económica. Especialmente en medio de las negociaciones legislativas de la reforma, que han sido malas.
Las observaciones del CFA habían generado inquietud en sectores de la oposición y entre algunos economistas, quienes pidieron mayor claridad respecto de los efectos fiscales de largo plazo de la iniciativa impulsada por el Ejecutivo.







