La crisis migratoria registrada en Ceuta abrió una nueva disputa diplomática dentro de Europa. El Gobierno de España anunció este viernes que restablecerá temporalmente los controles fronterizos para los vuelos y barcos procedentes de Italia, como respuesta a una medida similar adoptada previamente por Roma.
Las fiscalizaciones comenzarán a regir durante la medianoche de este sábado y se mantendrán hasta el 7 de septiembre. Las autoridades españolas revisarán los pasaportes, la nacionalidad y los visados de los ciudadanos italianos y de los viajeros de otros países que ingresen desde territorio italiano.
MADRID APLICA UNA MEDIDA RECÍPROCA
España tomó la decisión después de que el Ejecutivo de Giorgia Meloni rechazara retirar los controles impuestos a los viajeros procedentes del país ibérico.
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El Gobierno español justificó la medida ante lo que calificó como una persistente presión migratoria irregular proveniente de Italia. Con ello, Madrid suspendió temporalmente la libre circulación contemplada por el espacio Schengen para determinadas conexiones marítimas y aéreas.
La controversia comenzó después del ingreso masivo de migrantes a Ceuta, enclave español ubicado en el norte de África y fronterizo con Marruecos.
INGRESO MASIVO DESATÓ LA CONTROVERSIA
Más de 70.000 personas, entre ellas alrededor de 7.000 menores, cruzaron hacia Ceuta a finales de julio. La mayoría ingresó nadando o bordeando el espigón fronterizo, especialmente durante la jornada del jueves 30 de julio.
El desplazamiento dejó al menos 57 fallecidos y puso bajo presión a una ciudad que tiene aproximadamente 83.500 habitantes. España aseguró que gran parte de quienes entraron irregularmente regresó voluntariamente a Marruecos, pero esta información no llevó a Italia a retirar sus restricciones.
Roma sostuvo que los controles buscan proteger su seguridad nacional y prevenir eventuales repercusiones derivadas de la crisis migratoria.
ITALIA BUSCA LIMITAR EL IMPACTO TURÍSTICO
La primera ministra Giorgia Meloni calificó la decisión italiana como extraordinaria y aseguró que permanecerá vigente solamente durante el tiempo necesario.
La mandataria afirmó, además, que su Gobierno intentará reducir sus efectos sobre los desplazamientos turísticos del verano europeo. Pese a ello, la respuesta de Madrid amplía la tensión bilateral y transforma la crisis de Ceuta en una controversia sobre la libre circulación dentro del espacio Schengen.
Ambos gobiernos mantendrán ahora controles recíprocos en plena temporada turística, mientras continúa la discusión sobre la gestión de la migración irregular y la responsabilidad de los países europeos frente a los movimientos masivos de personas.
La crisis de Ceuta eleva la tensión diplomática entre Italia y España: el Gobierno califica los controles especiales en los aeropuertos italianos a pasajeros que lleguen desde España como injusta y discriminatoria
Informa @marinagdieguez pic.twitter.com/xH6geJ01NH
— Noticias Cuatro (@noticias_cuatro) August 7, 2026







