Las precipitaciones regresarán durante la madrugada de este lunes a la Región Metropolitana y luego avanzarán hacia el norte, en particular en Coquimbo, Atacama, Antofagasta y Tarapacá. El nuevo episodio se suma a un invierno marcado por sucesivos sistemas que han alcanzado el norte del país.
El meteorólogo de la DMC Arnaldo Zúñiga explicó que el fenómeno corresponde a la “incursión de un pulso desde el sur”. Durante este domingo se encontraba a la altura de Concepción y comenzaría a desplazarse hacia el norte por la costa.
El sistema alcanzará durante la madrugada del lunes las regiones Metropolitana y de Valparaíso. En Santiago, las precipitaciones se extenderían durante parte de la mañana y no deberían superar los cuatro milímetros.
Las lluvias siguen hacia el norte
El fenómeno continuará posteriormente su desplazamiento. Durante el lunes alcanzará Coquimbo y Atacama y el martes llegará principalmente hasta Antofagasta y Tarapacá.
Zúñiga explicó que en el norte ya existe una condición de bajas segregadas que genera lloviznas y que se potenciará con la llegada del pulso proveniente del sur.
Los mayores montos podrían alcanzar los 20 milímetros durante todo el evento, principalmente entre Antofagasta y el norte de Atacama.
La DMC también anticipa fuertes vientos en sectores cordilleranos. Las rachas podrían llegar hasta los 100 kilómetros por hora entre lunes y martes.
El organismo espera además nevadas desde sectores de Atacama hasta Arica y Parinacota. La combinación con fuertes vientos podría generar ventiscas, mientras en sectores precordilleranos y de valle existe posibilidad de tormentas de arena.
La inestabilidad también aumenta la probabilidad de tormentas eléctricas entre Atacama y Tarapacá. El sistema comenzaría a abandonar el territorio nacional durante la madrugada del miércoles.
Un invierno que desplazó la lluvia
El nuevo episodio adquiere interés por el comportamiento que han mostrado las precipitaciones durante las últimas semanas. No constituye por sí mismo una situación excepcional —la propia DMC sitúa su avance hacia Coquimbo y Atacama “dentro de un rango normal”—, pero se suma a una sucesión de sistemas que durante este invierno han alcanzado regiones habitualmente mucho más secas.
Durante esta misma semana, otro sistema frontal acompañado por un río atmosférico obligó a mantener especial atención sobre Atacama. La DMC llegó a pronosticar entre 40 y 60 milímetros en sectores precordilleranos, además de precipitaciones importantes en Antofagasta.
Los registros permiten observar también hasta dónde llegaron las precipitaciones. La estación de Chacalluta, en Arica, anotó 0,4 milímetros acumulados durante el episodio de los últimos días. La cantidad es pequeña, pero resulta significativa en una zona donde las precipitaciones costeras son escasas.
El comportamiento tampoco ha sido uniforme durante el año. Un informe de la Dirección General de Aguas mostraba al 20 de julio apenas un milímetro acumulado en Arica y 0,1 milímetros en Iquique, mientras Copiapó registraba 24,2 milímetros y un superávit de 38,7% respecto de su referencia histórica.
Los sucesivos episodios no permiten atribuir por sí solos este comportamiento al cambio climático. Para establecer una tendencia se requieren series prolongadas y análisis climatológicos, no únicamente observar algunos sistemas frontales.
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Pero sí permiten constatar una característica de este invierno: durante las últimas semanas las precipitaciones, nevadas y fenómenos asociados han vuelto reiteradamente a extenderse hacia regiones del norte.
El sistema que llegará este lunes será un nuevo capítulo de ese comportamiento.






