Un polémico estudio sobre el Covid-19 fue retirado de su publicación en la revista BMJ Public Health por contener “información errónea”, según señala la retractación.
Cabe precisar que el paper había sido publicado en 2024 y analizaba un “exceso de mortalidad” a partir de datos de 47 países occidentales, que ocurrió entre 2020 y 2022. Según la investigación, en ese periodo hubo unas 3 millones de muertes en exceso.
Es necesario recordar que se considera exceso de mortalidad en las estadísticas cuando la cifra difiere de lo esperado para un periodo. En este contexto, el estudio revisó varias de las posibles causas, sugiriendo que las vacunas eran responsables de “sospechosos efectos adversos”.
En su momento, el estudio generó gran controversia, ya que, por un lado, despertó dudas en gran parte de la comunidad científica y, por otro, avivó los cuestionamientos del público más escéptico de las vacunas y aquellos sectores políticos que en ese entonces criticaban fuertemente las respuestas de los gobiernos ante la pandemia.
Según recoge Scientific American, en Estados Unidos, por ejemplo, varios legisladores republicanos interpretaron estos cuestionados hallazgos como “prueba científica” de que las políticas para enfrentar el covid eran erróneas.
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RETIRAN ESTUDIO SOBRE EL COVID-19
Ante los fuertes cuestionamientos que causó este estudio, la revista British Medical Journal (BMJ), donde se publicó, inició una investigación para evaluar su calidad. Asimismo lo hizo el Prinses Maxima Centrum, el hospital pediátrico de Países Bajos al que pertenecían 3 de los 4 autores del paper.
Finalmente, ya están disponibles los resultados de ambas investigaciones. BMJ por su parte, retractó el artículo, lo que significa que fue retirado de la publicación.
Después de sus propias indagaciones y de revisar el informe del Prinses Maxima Centrum, la retractación concluye que el análisis de las causas de mortalidad del estudio “es desequilibrado, carece de rigor e incluye información errónea”. Y también señalan que “no se describió suficientemente la naturaleza limitada del trabajo original de los autores”, concluyeron.
Por parte del Prinses Maxima Centrum, argumentan que “no se encontró evidencia de intención maliciosa, fabricación o falsificación de datos, ni plagio” de parte de los autores del paper. No obstante, se infringieron 14 de las 21 normas de su Código de Conducta, por lo que consideran que tuvieron un “comportamiento cuestionable” y “deficiente”.
El centro médico admitió que hubo un alto grado de incumplimiento, que el paper además causó desconfianza en la ciencia. También, un impacto negativo en la sociedad y preocupación al ser un estudio publicado en una revista de prestigio. Sin embargo, reiteraron que no hubo intenciones maliciosas, solo “descuido, desconocimiento y negligencia”.







