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DOH: ¿Puerta giratoria y conflicto de interés?

Mario López M.

Imagen referencial creada con herramientas digitales
El nuevo director de Obras Hidráulicas trabajó en ESSBIO, luego ejerció cargos públicos relacionados con la sanitaria y figuraba entre sus accionistas mientras intervenía en resoluciones que la involucraban. Tras regresar al MOP en marzo, su nombre seguía en junio de 2026 en el registro informado por ESSBIO a la CMF.

El Presidente José Antonio Kast designó a Arnaldo Recabarren Pau como nuevo director nacional de Obras Hidráulicas (DOH), organismo dependiente del Ministerio de Obras Públicas y responsable de materias relacionadas con infraestructura hidráulica y servicios sanitarios rurales. Ingeniero con una extensa trayectoria entre el Estado y empresas sanitarias privadas, trabajó anteriormente en ESSBIO y luego ejerció distintos cargos en el MOP.  Más allá de su CV, se plantea una legítima pregunta, se plantea en la  DOH una ¿Puerta giratoria y conflicto de interés?

Su nombramiento, sin embargo, pone bajo la lupa una relación que va más allá de esa trayectoria profesional. Documentos oficiales revisados por EstaPasando muestran que Recabarren figuraba entre los accionistas de ESSBIO mientras ejercía como subdirector nacional de Servicios Sanitarios Rurales e intervino en el circuito administrativo de dos resoluciones directamente relacionadas con esa empresa.

La coincidencia reaparece en 2026. Recabarren regresó al MOP en marzo y tres meses después ESSBIO todavía informaba su nombre a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) entre los accionistas con menos del 1% de la propiedad.

Insignificante o no, es accionista

Ese porcentaje requiere una precisión. El 1% del total de acciones de ESSBIO equivale a cerca de 264,5 millones de títulos y, utilizando solo como referencia un valor bursátil cercano a $15 por acción, representaría alrededor de $4 mil millones.

Ello no permite determinar cuánto posee Recabarren: la CMF únicamente lo ubica bajo ese límite y no informa allí su número individual de acciones. Por eso, más que el monto -que con los antecedentes disponibles no puede determinarse-, surge otra pregunta: ¿declaró Recabarren esa participación accionaria cada vez que ingresó al MOP y, particularmente, al asumir ahora la Dirección Nacional de  Obras Hidráulicas?

¿Debió restarse?

Algunas resoluciones tenidas a la vista por nuestro medio, de las cuales mostramos dos, dan cuenta de un posible conflicto de interés. El primer documento corresponde a la Resolución Exenta DOH N.º 4811, del 1 de diciembre de 2021. El acto se dictó en el marco del convenio existente entre la Dirección de Obras Hidráulicas y ESSBIO para el Programa de Agua Potable Rural en la Región del Biobío.

La resolución calificó una condición especial para terminar estudios hidrogeológicos en Trongol Bajo y Ranco-El Rosal. Como consecuencia, ESSBIO quedó exceptuada de efectuar licitación pública para esa contratación.

Al día siguiente, la DOH dictó la Resolución Exenta N.º 4831. Esta vez se trataba de obras de conservación de estanques de servicios sanitarios rurales en Munilque, comuna de Mulchén, y Rihue, comuna de Negrete. La decisión volvió a exceptuar a ESSBIO de licitación pública y contempló la posibilidad de trato directo, aunque exigió solicitar previamente al menos dos cotizaciones.

La huella de Recabarren

Las dos resoluciones permiten reconstruir documentalmente la participación de Recabarren. En el circuito electrónico de visación y aprobación aparecen las iniciales ARP, correspondientes a Arnaldo Recabarren Pau, entonces subdirector nacional de Servicios Sanitarios Rurales.

La trazabilidad consta en ambos actos administrativos. Recabarren no los suscribió como director nacional, pero sus iniciales aparecen en el proceso interno que precedió a su aprobación.

Al mismo tiempo, los antecedentes societarios informados por ESSBIO a la CMF lo situaban entre los accionistas minoritarios de la sanitaria. De esta forma concurrían dos circunstancias: mantenía un interés económico registrado en ESSBIO y, como funcionario de la DOH, participaba en la tramitación de actos cuyos efectos alcanzaban directamente a esa empresa.

¿Las excepciones tenían fundamento?

Lo anterior no permite sostener que las resoluciones fueran ilegales o que las excepciones carecieran de justificación. Los propios actos administrativos contienen los antecedentes utilizados por la DOH para adoptar las decisiones.

En el caso de la Res. Exta. 4831 habían fracasado dos licitaciones públicas. En la primera no se presentaron ofertas y, en la segunda, el único interesado no cumplió los requisitos establecidos en las bases.

La Resolución Res. Exta. 4811 también fundamentó el mecanismo excepcional. Un contrato anterior había terminado anticipadamente y la DOH invocó la necesidad de concluir los estudios hidrogeológicos para entregar soluciones de abastecimiento de agua a comunidades del Biobío.

Por ello, la cuestión que plantean estos antecedentes es distinta. No consiste en atribuir una irregularidad a las contrataciones, sino en determinar si correspondía que un funcionario que figuraba como accionista de ESSBIO interviniera en decisiones administrativas directamente relacionadas con esa misma empresa.

El giratorio entre ESSBIO y el Estado

La relación profesional de Recabarren con la sanitaria comenzó mucho antes. Antes de asumir cargos directivos en el Estado trabajó en ESSBIO, donde llegó a desempeñarse como subgerente de Atención al Público y Redes hasta 2009, según informó el propio MOP al presentar posteriormente su trayectoria profesional.

Luego pasó al sector público. Fue seremi de Obras Públicas del Biobío y ocupó posteriormente distintas responsabilidades en el ministerio, entre ellas la Dirección Nacional de Obras Hidráulicas y la Subdirección Nacional de Servicios Sanitarios Rurales.

Desde esas funciones volvió a relacionarse institucionalmente con ESSBIO. Las empresas sanitarias han actuado como Unidades Técnicas de la DOH para la ejecución y supervisión de proyectos de agua potable rural, lo que supone una relación habitual entre ambas entidades.

¿Otra vez la misma historia?

Recabarren regresó al Ministerio de Obras Públicas en marzo de 2026 como asesor y posteriormente participó en el concurso de Alta Dirección Pública destinado a seleccionar al nuevo director nacional de Obras Hidráulicas.

Tres meses después de su regreso existe otro antecedente. En el registro correspondiente a junio de 2026, ESSBIO continuaba informando a “Recabarren Pau Arnaldo” entre sus accionistas con una participación inferior al 1%.

La CMF advierte que esta información tiene carácter informativo y que corresponde a la propia sociedad certificar la propiedad de las acciones. El registro permite establecer, por tanto, que ESSBIO informaba a Recabarren entre sus accionistas en junio, pero esa fuente por sí sola no determina el número de acciones ni certifica su propiedad actual.

La fecha resulta significativa. Para entonces Recabarren llevaba tres meses nuevamente en el MOP y avanzaba en el proceso que finalmente concluyó con su selección y posterior designación para dirigir la DOH.

El peso de las formas en la función pública

La normativa sobre probidad no busca únicamente impedir decisiones ilegales. También procura resguardar la imparcialidad de la Administración cuando los intereses particulares de una autoridad pueden encontrarse con las decisiones que debe adoptar en ejercicio de su cargo.

Los antecedentes revisados no permiten a la prensa anticipar responsabilidades ni concluir por sí solos que Recabarren haya infringido esas obligaciones. Ello compete a Contraloría o eventualmente tribunales. Pero para la prensa y la ciudadanía sí plantean interrogantes respecto de qué intereses declaró al regresar al MOP, ¿por qué no se inhabilitó cuando se cruzaron esos intereses y si jurídicamente correspondía que lo hiciera? y ¿qué mecanismos de abstención operarán ahora cuando, como director nacional de la DOH, deba intervenir en materias que involucren a ESSBIO?

Recabarren llega ahora a la Dirección Nacional de Obras Hidráulicas después de una trayectoria desarrollada alternativamente entre el Estado y el sector sanitario privado, con empresas que mantienen relaciones técnicas y contractuales con la DOH. A ello se suma su aparición como accionista minoritario de ESSBIO durante períodos en que ejerció funciones públicas y nuevamente después de regresar al MOP en 2026.

La exigencia no apunta solamente a este funcionario. Cuando una autoridad debe resolver asuntos donde pueden encontrarse intereses públicos y privados que lo involucran, la transparencia y la independencia de sus decisiones forman parte del estándar exigible a toda la Administración.

Sería bueno recordar que la función pública debe ser como la mujer del César: no solo debe ser honesta, sino también parecerlo.

N del D.: EstaPasando intentó obtener la versión de Arnaldo Recabarren respecto de estos antecedentes. A través de su secretaria, periodista de la DOH y desde el MOP, se informó al medio que el director nacional de la DOH evaluaría responder en el plazo señalado. Al cierre de esta nota, esa respuesta no se había producido.

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