Las aerolíneas iraníes podrían dejar de operar internacionalmente desde este miércoles 23 de septiembre, debido al endurecimiento de las sanciones impulsadas por Estados Unidos. Así lo afirmó el secretario del Tesoro, Scott Bessent, durante una entrevista con CNBC, según informó Infobae.
El funcionario explicó que las restricciones afectarán a las compañías extranjeras que suministren combustible, presten servicios de pista o vendan boletos para transportistas iraníes. Quienes mantengan esas operaciones se arriesgarán a quedar fuera del sistema financiero basado en el dólar.
PRESIÓN SOBRE SECTORES ESTRATÉGICOS
Bessent sostuvo que el Departamento del Tesoro recibió cinco nuevas facultades para aumentar la presión sobre Teherán. Estas herramientas permiten actuar contra los sectores de aviación, transporte marítimo, criptomonedas y oro, entre otras áreas estratégicas.
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La semana pasada, la administración de Donald Trump incorporó a varias aerolíneas iraníes y empresas extranjeras a su lista de entidades sancionadas. El Tesoro anunció medidas contra 36 organizaciones acusadas de colaborar con la industria aeronáutica de Irán, utilizada, según Washington, para transportar armas, personal y cargamentos ilícitos.
Estados Unidos también aplicó sanciones contra instituciones financieras que presuntamente canalizaron recursos hacia el Gobierno iraní. Bessent aseguró que una sucursal bancaria ubicada en Dubái habría transferido más de US$1.800 millones a Teherán.
RIESGO DE AISLAMIENTO AÉREO
El abogado Farhad Alavi, socio del estudio Akrivis Law Group, advirtió que las restricciones podrían paralizar prácticamente la conectividad aérea de Irán con el resto del mundo. La amenaza se suma a las dificultades que enfrenta la industria aeronáutica del país desde finales de la década de 1970.
Según la consultora Cirium, los aviones que actualmente prestan servicios en Irán tienen una antigüedad promedio de 42,2 años. La cifra supera ampliamente la edad en que las compañías internacionales suelen retirar sus aeronaves más antiguas.
El impacto económico todavía resulta difícil de determinar. Iran Air estimó el año pasado que la actividad aeronáutica representaba cerca del 9% del producto interno bruto del país, calculado en aproximadamente US$300.000 millones.






