Esta semana, el director del Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI), Carlos Cruz, advirtió al Gobierno sobre la eventual rebaja en los valores del TAG y de los peajes en algunas autopistas. En concreto, indicó que podría significar un gasto fiscal de hasta US$800 millones al año.
“El Gobierno ha hablado, en algunos momentos —no ahora—, de bajar las tarifas hasta en un 30%. Yo creo que eso generaría una deuda muy grande. Podrían ser del orden de US$600 a 800 millones por año“, alertó.
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CPI ALERTA SOBRE REBAJA EN EL TAG
En ese sentido, explicó que si aquello sigue adelante, se requerirá “ampliar las concesiones. Dependiendo de las condiciones de cada contrato, podrían ser más de 4 a 5 años”.
Asimismo, expuso que otro reparo a la propuesta es que aumentará el flujo de vehículos en la capital, lo que producirá una mayor congestión en las autopistas. A esto se suma que la medida finalmente repercutirá en el uso del sistema de transporte público al desincentivarlo, explicó Cruz.
“Va a aumentar necesariamente la congestión de las autopistas y la ciudad porque el incentivo al uso del auto va a desincentivar el uso del transporte público. Va a ser una ciudad más ineficiente donde los habitantes la van a pasar peor“, sostuvo.
Para el exministro, el foco del Gobierno debería estar en sumar iniciativas que mejoren la valoración de las personas sobre las autopistas concesionadas. Señaló que esto podría lograrse mediante herramientas como tarifas dinámicas, el cobro por uso real de las vías y mejoras en la conectividad y seguridad.







