«A nosotros nos parece que hay una intención de hacer una confrontación política respecto de la línea del Gobierno en materia de política exterior que nos parece que no corresponde ni la forma ni el fondo de cómo se hizo esta declaración por parte de los expresidentes», dijo el subsecretario del Interior, Máximo Pavez, respecto de la declaración conjunta de los exmandatarios Michelle Bachelet y Gabriel Boric sobre la adhesión de Chile al Escudo de las Américas.
Ambos llamaron al presidente José Antonio Kast a reconsiderar la permanencia del país en esta instancia. Asimismo, plantearon que la política exterior chilena debe resguardar la soberanía y autonomía del país y que la cooperación internacional contra el crimen organizado debe desarrollarse sin subordinar la política exterior, de seguridad o defensa a prioridades definidas por una potencia extranjera.
Al respecto, el subsecretario Pavez hizo un llamado «a que la relación entre los expresidentes se haga como se hace tradicionalmente en nuestro país, porque las puertas del Palacio de La Moneda siempre están disponibles y los conductos regulares están».
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Agregó que «Chile tiene una política exterior de Estado que la conduce el Presidente de la República, donde nuestra Cancillería permanentemente, todos los gobiernos, siempre aprovechan la experiencia de los anteriores cancilleres para poder discutir eventualmente posiciones diferentes».
Luego reiteró su crítica a la declaración conjunta diciendo que «en este caso lo que hubo fue una confrontación política a propósito de un tema de política exterior, lo que nos parece que no corresponde en el fondo ni tampoco las formas en que estas declaraciones fueron expresadas».
ARRAU: «BIENVENIDAS SEAN»
Más temprano el ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, también cuestionó el texto de Boric y Bachelet.
«Lo primero es la cautela, la calma», dijo, y agregó que «el crimen organizado es una realidad presente en Chile. Es un crimen que no respeta fronteras».
«Hoy día tenemos que hacernos cargo y la manera correcta de hacerlo es organizándonos, sobre todo entre países que a veces conversaban poco», argumentó.
Aseguró que «Chile es un país pionero en esto, en el sentido que ya tenemos intercambio con Interpol, con otros países, pero falta más. Y, por tanto, todas estas instancias multilaterales que nos permitan compartir información, coordinar operaciones, por ejemplo, intercambio de personas privadas de libertad, bienvenidas sean».
Para Arrau, «si sumamos 15 países dentro de los cuales podemos mejorar la relación con alguno, hay que estar en esa instancia.






