El Instituto de Salud Pública (ISP) advirtió sobre la venta irregular de productos que se ofrecen como medicamentos para bajar de peso, similar a Ozempic pero falso, que no cuentan con las autorizaciones sanitarias correspondientes.
Su distribución se produce básicamente a través de redes sociales y, en algunos casos, su valor puede superar $150 mil por tres dosis.
De acuerdo con los análisis realizados por el organismo, algunas de las muestras ni siquiera contenían un principio activo.
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Más aun, Jorge Canales, jefe de la Agencia Nacional de Medicamentos del ISP, explicó que han «analizado muestras de estos productos y básicamente hemos detectado agua con azúcar, en realidad sorbitol, que es un excipiente farmacéutico, pero que es un tipo de azúcar».
En ese sentido insistió en la necesidad de que los medicamentos se adquieran a través de los canales autorizados -básicamente las farmacias-, puesto que de lo contrario «no asegura la calidad del producto, ni siquiera la identidad del producto».
Añadió que «la gracia de los productos farmacéuticos que están evaluados y autorizados es que tienen riesgos conocidos que se pueden identificar en los folletos de información al paciente, información al profesional y que han sido avalados por estudios clínicos».
INCERTIDUMBRE
«Productos que están fuera de esta cadena -como este falso Ozempic-, tenemos desconocimiento absoluto de los riesgos que puedan presentar en la salud, pero sí sabemos muy bien que cuando no contienen el producto, el principal riesgo ya es que no traten la enfermedad que están llamados a tratar», afirmó.
Asimismo, al desconocerse las condiciones en que estos productos fueron elaborados, almacenados y manipulados, tampoco es posible determinar qué otros componentes podrían contener.
Por eso, también preocupa a la autoridad que estos productos que prometen ayudar en la pérdida de peso «podrían estar contaminados, podrían causar infecciones graves e incluso mortales».
Canales recalcó que los medicamentos autorizados cuentan con evaluaciones que permiten conocer sus posibles efectos adversos y riesgos. En cambio, en productos comercializados fuera de la cadena formal existe incertidumbre sobre su contenido y las consecuencias que podrían generar.
El ISP reiteró así el llamado a no adquirir medicamentos a través de canales informales, especialmente cuando se trata de productos inyectables o tratamientos que prometen ayudar a perder peso.






