Un estudio internacional mostró lo que muchos intuían pero aún no tenía pruebas: hay diferencias entre Instagram, TikTok, Facebook y WhatsApp en su relación con la salud mental y las conductas adictivas.
El trabajo, publicado en la revista científica Discover Mental Health de Springer Nature, analizó el comportamiento de 684 estudiantes universitarios y para ello examinó la relación entre distintas aplicaciones digitales, el bienestar psicológico y las conductas asociadas al uso problemático de redes sociales.
La investigación contó con la participación de académicos de la Universidad Andrés Bello (UNAB), entre ellos Jonathan Martínez-Líbano, Christian A. Verdugo y Catalina Coronado-Reyno, además de los profesores de la Universidad Autónoma de Madrid Talía Gómez Yepes, Miguel Ángel Albalá Genol y Edgardo Etchezahar, y la investigadora de la Universidad de las Américas Andrea Sarmiento Passalacqua.
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El objetivo fue identificar cómo las características de cada plataforma podían relacionarse con indicadores de salud mental y con comportamientos vinculados a una posible adicción digital.
RESULTADOS
Según el estudio, Instagram y TikTok registraron las relaciones más significativas con la adicción a las redes sociales entre las plataformas consideradas en el estudio. También presentaron efectos indirectos relacionados con la salud mental. Estos factores podrían contribuir a generar condiciones que favorezcan un uso problemático de las plataformas.
A juicio del equipo, las aplicaciones centradas principalmente en contenidos visuales pueden generar dinámicas particulares entre sus usuarios. Entre ellas menciona la comparación social, la búsqueda permanente de aprobación y la exposición continua a estímulos destinados a mantener la atención.
Estas dinámicas podrían relacionarse con un menor bienestar psicológico y con un aumento de comportamientos compulsivos vinculados al uso de las redes sociales.
En cambio, Facebook y WhatsApp mostraron asociaciones menos relevantes en comparación con Instagram y TikTok. Para los autores, esta diferencia evidencia que no basta con analizar el tiempo general que una persona permanece conectada.
De este moodo, deduujeron que las características específicas de cada servicio y la manera en que sus usuarios interactúan con los contenidos también resultan relevantes al estudiar la relación entre redes sociales y salud mental.
ESTRATEGIAS PREVENTIVAS
Los autores sostienen que la evidencia puede contribuir al desarrollo de estrategias preventivas y programas de alfabetización digital dirigidos especialmente a estudiantes universitarios.
También plantean la importancia de impulsar acciones relacionadas con la promoción de la salud mental y de profundizar el análisis sobre la manera en que las nuevas generaciones utilizan las herramientas digitales.
Para los autores, comprender la relación entre redes sociales y salud mental requiere observar tanto las características de las plataformas como el tipo de contenido que consumen sus usuarios.
“Estos resultados refuerzan una idea fundamental: cuando hablamos de redes sociales y salud mental, no solo importa cuánto tiempo estamos expuestos, sino también la plataforma que utilizamos y, especialmente, el contenido al que estamos expuestos”, expuso el profesor Martínez-Líbano.
TikTok aceptó el viernes limitar a dos horas el uso de su aplicación por parte adolescentes, tal como lo había hecho antes Meta, propietaria de Instagram, tras alcanzar un acuerdo con el estado de Alabama, en el sureste de Estados Unidos.
De esa forma, las redes sociales se… pic.twitter.com/IW3Xr2cgIy
— Telemetro Reporta (@TReporta) September 26, 2026







