El ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, confirmó que el Gobierno evalúa retirar la reforma de seguridad si los senadores Arturo Squella (Republicanos) y Andrés Longton (RN) presentan una alternativa que permita alcanzar un acuerdo en el Congreso.
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La iniciativa ha generado diferencias incluso dentro del oficialismo, principalmente por la propuesta de crear un nuevo Estado de Excepción de Seguridad Pública, que podría extenderse hasta por 240 días sin autorización previa del Senado.
Arrau espera propuesta de los senadores
Arrau explicó que durante las últimas semanas ha mantenido conversaciones con distintos senadores para buscar una fórmula que permita avanzar en la agenda de seguridad.
El ministro sostuvo que el Ejecutivo no está cerrado a modificar el contenido del proyecto y que su prioridad es contar con nuevas herramientas para enfrentar el crimen organizado y mejorar la gestión penitenciaria.
“Nosotros no nos enamoramos de una redacción en particular”, afirmó Arrau, destacando la necesidad de avanzar en mecanismos que permitan una mayor segmentación y segregación de los internos por parte de Gendarmería.
El secretario de Estado señaló que actualmente se analizan dos alternativas: incorporar indicaciones al proyecto o reemplazarlo por un nuevo texto elaborado por los senadores.
Esta última opción podría significar el retiro de la reforma de seguridad presentada por el Ejecutivo.
Gobierno busca destrabar agenda de seguridad
Arrau precisó que el Gobierno no solo conversa con Squella y Longton, sino también con otros integrantes de la Comisión de Constitución del Senado, entre ellos Pedro Araya y Paulina Vodanovic.
El objetivo, explicó, es encontrar una salida que permita superar las diferencias y avanzar en otras iniciativas vinculadas a la seguridad.
“Si eso genera que se destraben espacios y podamos avanzar en otros proyectos tan importantes que estamos empujando, es lo que estamos buscando”, señaló.
Uno de los principales puntos de controversia de la reforma de seguridad es el denominado nuevo Estado de Excepción de Seguridad Pública.
La propuesta contempla que el Presidente pueda decretarlo inicialmente por 120 días y extenderlo por otros 120 días sin requerir una autorización previa del Congreso.
Arrau descarta que retirar el proyecto sea una derrota
Consultado sobre si un eventual retiro de la reforma de seguridad significaría un fracaso para el Gobierno, Arrau rechazó esa interpretación.
El ministro sostuvo que el objetivo debe estar puesto en conseguir herramientas que permitan mejorar las condiciones de seguridad y no en defender una propuesta específica.
“Avanzar en cualquier ley que le haga bien a Chile y a la seguridad, por supuesto que no es una derrota”, afirmó.
Por ahora, el Ejecutivo permanece a la espera del texto que preparan Squella y Longton antes de definir si mantendrá su proyecto, incorporará modificaciones o avanzará con una nueva propuesta en el Senado.







