Victoria’s Secret Fashion Show 2026 volvió a reunir moda, música y glamour con un espectáculo que tuvo como gran protagonista el regreso del Fantasy Bra, la icónica pieza de lencería cubierta de piedras preciosas que llevaba ocho años fuera de la pasarela.
El evento se realizó este domingo 18 de octubre en Los Ángeles, Estados Unidos, con la participación de reconocidas modelos y artistas internacionales.
La edición reunió a figuras como Gigi Hadid, Adriana Lima, Alessandra Ambrosio, Candice Swanepoel y Anok Yai, además de nuevas generaciones de modelos. La música también tuvo un papel central, con presentaciones de KATSEYE, Megan Thee Stallion, Tate McRae y Megan Moroney, quienes aportaron distintos estilos a una noche marcada por las alas, los brillos y los diseños de lencería.
EL REGRESO DEL FANTASY BRA TRAS OCHO AÑOS
Uno de los momentos más esperados fue la reaparición del Fantasy Bra, una de las creaciones más emblemáticas de Victoria’s Secret.
La última vez que esta pieza había desfilado fue en 2018, cuando la modelo Elsa Hosk lució un diseño valorado en aproximadamente US$1 millón y adornado con más de 2.100 cristales de Swarovski.
Su ausencia estuvo vinculada a una etapa de transformación de la marca. En 2019, Victoria’s Secret canceló su tradicional desfile televisado, en medio de críticas por la falta de diversidad, los estándares de belleza que promovía y una imagen considerada poco representativa de las mujeres. La compañía comenzó entonces a replantear su estrategia y su manera de conectar con el público.
Aunque el espectáculo regresó en 2024 y volvió a celebrarse en 2025, el Fantasy Bra no formó parte de esas ediciones. Su elaboración, además, implica una inversión considerable y un trabajo artesanal especializado que convierte cada diseño en una pieza excepcional.
En 2026, la marca recuperó esta tradición con una creación desarrollada junto a Jacob & Co., apostando nuevamente por la alta joyería y la espectacularidad que caracterizaron los primeros años del desfile.
KYLIE JENNER LUCIO LA JOYA MILLONARIA
La encargada de llevar el Fantasy Bra fue Kylie Jenner, quien debutó en la pasarela de Victoria’s Secret con una pieza diseñada por Jacob Arabo, fundador de Jacob & Co.
El diseño está inspirado en la colección Rare Touch de la firma y combina diamantes de distintas formas y tamaños con metales preciosos. Entre sus elementos destaca el corte Angel-Cut, una creación propia de la marca joyera.
Una de las curiosidades más llamativas está en su construcción: aunque se trata de una pieza elaborada con materiales rígidos y valiosos, debía comportarse como una prenda de lencería, adaptándose a las curvas del cuerpo y permitiendo libertad de movimiento. Para conseguirlo, los diamantes se distribuyeron sobre estructuras articuladas que acompañan el movimiento y reflejan la luz durante cada paso.
Su valor también generó conversación. Diversos medios informaron una estimación de US$50 millones, aunque esta cifra corresponde a una valoración difundida públicamente y no a un precio de venta confirmado. La intención detrás de la creación fue convertirla en una de las piezas más costosas y espectaculares de la historia del Fantasy Bra.
UNA HISTORIA DE DIAMANTES Y MILLONES
La tradición del Fantasy Bra comenzó en 1996, cuando Claudia Schiffer protagonizó una campaña con el Million Dollar Miracle Bra, una pieza valorada en US$1 millón que apareció en catálogos y publicidad.
Con los años, los diseños aumentaron su extravagancia. En 2000, Gisele Bündchen llevó el Red Hot Fantasy Bra, valorado en US$15 millones y confeccionado con diamantes y rubíes. La pieza se convirtió en uno de los diseños más famosos de la historia de la marca y obtuvo reconocimiento por su elevado valor.
En 2003, Heidi Klum lució otra versión valorada en US$11 millones, mientras que en 2014 Victoria’s Secret presentó dos Fantasy Bras en una misma edición, llevados por Alessandra Ambrosio y Adriana Lima.
La última aparición antes de la pausa ocurrió en 2018, con Elsa Hosk como protagonista. Su diseño, adornado con cristales de Swarovski, tuvo un valor estimado de US$1 millón. El regreso de 2026 retoma así una tradición que durante décadas convirtió la lencería en una exhibición de lujo y artesanía.
BARBARA PALVIN DESFILÓ A SEIS SEMANAS DE DAR A LUZ
Otro de los momentos que llamó la atención fue el regreso de Barbara Palvin, quien volvió a la pasarela apenas seis semanas después del nacimiento de su primera hija junto al actor Dylan Sprouse.
La modelo húngara desfiló con un conjunto rosado de lencería semitransparente, mientras su esposo la acompañaba desde el público. Su participación se convirtió en uno de los episodios más comentados de la noche, tanto por su regreso al trabajo como por el debate que abrió sobre la maternidad y las exigencias físicas de la industria del modelaje.
Palvin expresó que se sentía bien y destacó lo significativo que era para ella contar con el respaldo de la marca en esta etapa. También describió los primeros días de maternidad como una experiencia intensa, mientras ella y Sprouse se adaptan a la llegada de su hija.
Su presencia puso el foco en las mujeres que retoman sus actividades profesionales después del parto, aunque también invita a recordar que cada recuperación posparto es diferente y no debe convertirse en una exigencia o una comparación entre mujeres.
MEGAN THEE STALLION SE TOMÓ LA PASARELA
La rapera estadounidense Megan Thee Stallion también fue una de las protagonistas de la edición. La artista no solo participó en el apartado musical, sino que además desfiló con un conjunto negro de lencería, medias semitransparentes y llamativas alas plateadas.
Su aparición reforzó la apuesta de Victoria’s Secret por reunir música y moda en un mismo espectáculo, con artistas que aportan su propia identidad visual a la pasarela. La cantante compartió protagonismo con KATSEYE, Tate McRae y Megan Moroney, en una programación que combinó pop, hip-hop y country.
Las presentaciones musicales se han convertido en una parte fundamental del desfile, al transformar la pasarela en un espectáculo de entretenimiento que va más allá de la exhibición de las colecciones.
UNA NUEVA ETAPA PARA VICTORIA’S SECRET
El desfile de 2026 combinó elementos clásicos de la marca con una propuesta que busca conectar con nuevas audiencias. El regreso del Fantasy Bra recuperó uno de los símbolos más reconocibles de su historia, mientras que la participación de modelos de distintas generaciones y artistas internacionales aportó diversidad al espectáculo.
A casi una década de la última aparición de esta pieza, su retorno demuestra que Victoria’s Secret continúa apostando por el impacto visual y el lujo como parte de su identidad. Entre diamantes, alas y presentaciones musicales, el Fantasy Bra volvió a ocupar el centro de la conversación y a recordar por qué se convirtió en uno de los diseños más famosos de la moda.





