Cadem: La aprobación del Presidente José Antonio Kast cae al 30%, su nivel más bajo desde que llegó a La Moneda en marzo pasado. De paso, arrastra a sus ministros. La nueva encuesta Plaza Pública de Cadem también reveló un deterioro generalizado en la evaluación del gabinete: 17 de los 18 ministros con niveles de conocimiento superiores al 40% registraron una disminución en su respaldo.
El sondeo, correspondiente a la tercera semana de octubre, mostró que la aprobación presidencial retrocedió dos puntos porcentuales respecto de la medición anterior. En paralelo, la desaprobación aumentó un punto y alcanzó el 65%.
Los resultados coinciden con una serie de cuestionamientos formulados desde el propio oficialismo a la conducción política y económica del Ejecutivo, particularmente al papel del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz.
Pesimismo y dudas sobre el rumbo del país
La encuesta también registró un deterioro en las expectativas ciudadanas. El 69% de los consultados considera que Chile avanza por un mal camino, mientras el 68% se declara pesimista respecto del futuro del país. Ambos indicadores alcanzaron sus niveles más desfavorables desde marzo, cuando comenzó la actual administración.
Los resultados muestran que el retroceso en la aprobación presidencial coincide con una percepción negativa más amplia sobre la situación del país.
La medición de Cadem contrasta parcialmente con la encuesta Agenda Criteria, publicada también este domingo, que registró un aumento de un punto en la aprobación presidencial, hasta el 28%, y una disminución de cuatro puntos en la desaprobación, que quedó en 60%.
Pese a las diferencias en sus variaciones semanales, ambas encuestas sitúan el respaldo al Mandatario por debajo del 31%.
Diecisiete ministros retroceden en aprobación
El deterioro también alcanza a los integrantes del gabinete. Entre los 18 ministros que superan el 40% de conocimiento y cuentan con mediciones comparables respecto de septiembre, 17 registraron caídas en sus niveles de aprobación.
La disminución más pronunciada corresponde al ministro de Transportes, Louis de Grange, cuya evaluación retrocedió 14 puntos y quedó en 40%. Le siguen el ministro del Interior, Claudio Alvarado, con 37% de aprobación y una caída de nueve puntos; el ministro de Defensa, Fernando Barros, con 42% y ocho puntos menos; y el ministro de Economía, Daniel Mas, que llegó al 40%, también con una disminución de ocho puntos.
El ministro del Trabajo, Tomás Rau, cayó ocho puntos y quedó en 30%, mientras el titular de Hacienda, Jorge Quiroz, retrocedió seis puntos hasta el 31%. Ambos figuran como los ministros con menor aprobación entre los evaluados.
En el otro extremo aparecen la ministra de Salud, May Chomalí, con 55%; el ministro de Vivienda, Iván Poduje, con 53%; y la ministra de Bienes Nacionales, Catalina Parot, con 50%. Aunque encabezan las evaluaciones del gabinete, los tres también registraron retrocesos respecto de septiembre.
Quiroz: el más influyente y uno de los peor evaluados
Uno de los resultados políticamente relevantes de la encuesta es la posición del ministro de Hacienda. Quiroz aparece como el secretario de Estado más influyente del Gobierno, con el 61% de las menciones, cinco puntos más que en la medición anterior. A considerable distancia se ubican Iván Poduje, con 31%, y Martín Arrau, con 27%.
Sin embargo, esa percepción de influencia contrasta con su aprobación de apenas 31%, que lo sitúa entre los ministros peor evaluados. La combinación adquiere especial importancia después de las declaraciones formuladas este domingo por el alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel, quien cuestionó la concentración de poder en Hacienda y la ausencia de contrapesos políticos dentro del Ejecutivo.
Sichel planteó que Quiroz debía modificar su manera de ejercer el cargo o que el Gobierno necesitaba incorporar una autoridad política capaz de equilibrar sus decisiones.
«No voté por un ministro de Hacienda, voté por un gobierno con decisiones políticas», afirmó.
La encuesta no demuestra que el poder de Quiroz sea la causa de la baja evaluación del gabinete. Sin embargo, revela que la ciudadanía lo identifica como el ministro más influyente precisamente cuando su aprobación registra uno de los niveles más bajos.
La conducción política también bajo examen
Otro resultado de Cadem apunta directamente a la organización del Ejecutivo. El 64% de los encuestados considera que el Gobierno debería volver a contar con un ministro vocero. El dato aparece en medio de cuestionamientos sobre la coordinación ministerial y la conducción política, expresados tanto por dirigentes opositores como por representantes de la derecha.
Este domingo, la presidenta de Renovación Nacional, Andrea Balladares, también reclamó medidas más contundentes para enfrentar el desempleo y sostuvo que las iniciativas gubernamentales no cubren suficientemente la urgencia social.
Sus declaraciones se sumaron a las críticas de Sichel y a los recientes episodios de descoordinación ministerial, entre ellos la controversia protagonizada por Iván Poduje.
Aunque se trata de cuestionamientos diferentes, todos forman parte de una discusión sobre las prioridades del Gobierno, su capacidad de respuesta y la distribución de responsabilidades dentro del gabinete.
La rebaja del TAG recibe apoyo mayoritario
La encuesta también midió la recepción del acuerdo anunciado por el Gobierno para reducir las tarifas del TAG en Autopista Central. El 83% de los consultados declaró conocer la iniciativa, que contempla rebajas de entre 10% y 25% a cambio de extender la concesión de la autopista por 20 meses.
El 55% manifestó estar de acuerdo con la medida y el 56% respaldó ampliarla a otras autopistas, como Costanera Norte y Vespucio. Entre los residentes de la Región Metropolitana, el 58% señaló que él mismo o alguien de su familia se verá beneficiado.
El respaldo a esta iniciativa muestra que una medida específica del Ejecutivo puede recibir una evaluación favorable incluso en un contexto de baja aprobación presidencial.
Una caída que alcanza a todo el Ejecutivo
Los resultados de Cadem muestran un deterioro que no se limita a la figura del Presidente. También alcanza a casi todos los ministros evaluados y coincide con una percepción mayoritariamente negativa sobre el rumbo del país.
La Moneda ha defendido su estrategia económica y las reformas destinadas a estimular el crecimiento, mientras dirigentes oficialistas reclaman respuestas más rápidas ante las dificultades de empleo y el costo de la vida.
En ese escenario, la encuesta incorpora un antecedente adicional a la discusión sobre la conducción política del Ejecutivo: el ministro percibido como más influyente figura entre los peor evaluados y casi todo el gabinete registra una disminución en su aprobación.
La controversia sobre quién establece las prioridades del Gobierno ya no se desarrolla solamente entre oficialismo y oposición. Ahora también encuentra expresión en las declaraciones de dirigentes de la derecha y en la percepción ciudadana sobre el gabinete.







