Las calles de Ecuador volvieron a convertirse en escenario de manifestaciones contra el Gobierno del presidente Daniel Noboa.
Durante este sábado 7 de noviembre, organizaciones sociales, sindicales y estudiantiles participaron en una jornada de movilización para expresar su rechazo a las políticas de la administración y exigir respuestas a distintas demandas ciudadanas.
La principal concentración se desarrolló en Quito, donde alrededor de 1.000 personas se reunieron en el parque La Alameda y avanzaron por sectores de la capital, pese a las lluvias. Los manifestantes portaron banderas ecuatorianas y pancartas con consignas relacionadas con el acceso a la salud, la educación, la seguridad y la defensa de los derechos sociales.
La convocatoria también tuvo presencia en otras ciudades, entre ellas Guayaquil y Cuenca, donde distintos grupos expresaron sus cuestionamientos a la gestión gubernamental.
SALUD Y EDUCACIÓN ENTRE LOS PRINCIPALES RECLAMOS
Uno de los aspectos más visibles de la jornada fue la participación de pacientes renales y sus familiares, quienes exigieron garantías para acceder a tratamientos de diálisis, medicamentos y atención médica.
Los manifestantes denunciaron dificultades en el funcionamiento de los servicios sanitarios y reclamaron mayores recursos para los hospitales públicos. La presencia de personas que dependen de tratamientos permanentes puso especial atención en las consecuencias que pueden tener las deficiencias del sistema de salud.
En el ámbito educativo, estudiantes y representantes de organizaciones universitarias cuestionaron las políticas presupuestarias y solicitaron mayores recursos para la educación superior.
Cuenca, cerca de 100 personas participaron en una concentración en el parque Calderón, donde las demandas estuvieron centradas principalmente en el financiamiento de las universidades y las condiciones de acceso a la educación.
En la ciudad de Guayaquil, en tanto, alrededor de 200 personas se reunieron en el Malecón del Salado para visibilizar sus demandas sociales y exigir respuestas de las autoridades.
MOVILIZACIONES TAMBIÉN EXIGEN LA LIBERTAD DE LUISA GONZÁLEZ
Otro de los elementos que marcó las protestas fue la exigencia de liberar a la excandidata presidencial Luisa González, representante del movimiento Revolución Ciudadana, quien permanece en prisión preventiva desde el 23 de octubre por una investigación relacionada con un presunto delito de lavado de activos durante la campaña electoral de 2023.
Durante las manifestaciones se observaron pancartas con mensajes como «Luisa Libre» y «Basta de persecución», junto con consignas contra el mandatario ecuatoriano.
La situación de González se convirtió en uno de los principales componentes políticos de la jornada, especialmente por la participación de sectores vinculados al correísmo, principal fuerza opositora al Gobierno.
Las movilizaciones también se desarrollaron en un contexto previo a las elecciones locales del próximo 29 de noviembre, en las que el escenario político ecuatoriano mantiene importantes tensiones entre el oficialismo y la oposición.
PRESENCIA POLICIAL Y RESPUESTA DEL GOBIERNO
Durante el recorrido en Quito, efectivos policiales con equipamiento antimotines resguardaron distintos sectores e instituciones públicas, entre ellas la Corte Constitucional y la Fiscalía. En las inmediaciones de estos edificios se establecieron cordones policiales para controlar el desplazamiento de los manifestantes.
Las protestas forman parte de una serie de convocatorias impulsadas por organizaciones sociales y sindicales durante noviembre, con nuevas jornadas anunciadas para las próximas semanas.
Por su parte, Daniel Noboa rechazó los cuestionamientos sobre la situación de los servicios públicos. En declaraciones a una radio ecuatoriana, el mandatario aseguró que su administración ha aumentado los recursos destinados a las universidades, además de destacar avances en empleo juvenil y reducción de la pobreza.
El presidente también acusó a los sectores convocantes de recibir financiamiento ilegal, aunque no presentó pruebas durante esa intervención. Desde las organizaciones sociales rechazaron sus declaraciones y defendieron el derecho de la ciudadanía a manifestarse.
UNA JORNADA QUE REFLEJA EL DESCONTENTO SOCIAL CONTRA DANIEL NOBOA
Las movilizaciones del 7 de noviembre evidenciaron que las demandas contra el Gobierno ecuatoriano van más allá de una sola problemática. El acceso a medicamentos, el financiamiento educativo, la seguridad, las condiciones laborales y las garantías democráticas se instalaron entre los principales reclamos.
Con nuevas convocatorias programadas durante noviembre y diciembre, las organizaciones sociales anticipan que las manifestaciones continuarán como mecanismo de presión para exigir respuestas al Ejecutivo.
Mientras tanto, el Gobierno de Noboa enfrenta cuestionamientos de distintos sectores en un escenario marcado por las tensiones políticas y las demandas ciudadanas.







