Política

Cambiará la Cámara, no solo su presidencia Por Víctor Maldonado R.

Víctor Maldonado R. Sociólogo

Licenciado en Sociología y Magíster en Ciencias Políticas, ambas de la Universidad de Chile.

Si la Cámara se conflictúa al punto que todo se contamina, incluso los espacios que se preservaron siempre de la polarización, no es poco lo que se pierde.

Cambiará la Cámara, no solo su presidencia, señala en su columna diaria para Está Pasando, el sociólogo Víctor Maldonado R.

«La presidencia de la Cámara se obtiene por mayoría simple, es decir, por 78 votos de 155 parlamentarios, en caso de no alcanzar esa cifra, se vuelve a votar, ganando quien obtenga la mayoría de los presenten en la sala.

La derecha y sus afines cuentan con 67 votos, los 11 que le faltan han de salir de la ruptura de acuerdos previos en la centroizquierda.

La idea de declarar al PC como interdicto permanente para encabezar la Cámara, se puede entender en el caso de la derecha, pero de nadie más.

La oposición puede argumentar que bajo la presidencia de este partido estima que no se pueden llegar a acuerdos, pero todos sabemos que eso depende del desempeño que se haga del rol, no de la militancia de quien lo ejerza.

Las excusas no pasan de ser eso, excusas. El momento para evaluar los compromisos es cuando se asumen, no cuando llega el tiempo de cumplirlos.

Los PC no volvieron más comunistas luego de las vacaciones

Cualquier argumento vale cuando lo que se quiere provocar es una ruptura. Así que la derecha se ha mostrado convenientemente escandalizada por la posición del PC ante el régimen de Maduro.

Su grado de sinceridad alcanza, en esta ocasión, cotas mínimas.

La posición política del PC tiene una reconocida continuidad y sus dirigentes no volvieron más comunistas de las vacaciones.

Los acuerdos administrativos no se toman en función de cercanías ideológicas y políticas, se establecen no por una evaluación de las diferencias, sino por razones prácticas y de buen funcionamiento.

Si la Cámara se conflictúa al punto que todo se contamina, incluso los espacios que se preservaron siempre de la polarización, no es poco lo que se pierde.

El valor de la palabra

Lo que tienen que explicar quienes llegaron al acuerdo administrativo no son sus diferencias políticas por el PC, sino por qué no cumplieron el acuerdo pensado y aceptado para que las diferencias no incidan.

Si la palabra dada no vale, no es una decisión específica la que se cae, sino una estructura de acuerdos y la convivencia se deteriora de un modo importante.

Los acuerdos administrativos no contemplan los cambios de bando entre grandes tendencias. Si una minoría de centroizquierda se pasa al otro lado, que es lo que está ocurriendo, es la mayoría la que cambia y es la Cámara la que gira de posición.

La nueva derecha

El futuro electoral de Demócratas, Amarillos y el PDG se ha asociado permanentemente a la derecha y eso lo cambia todo, ahora y después.

Ahora, porque sincera una evolución sin retorno; después, porque los electores tendrán renovar o no la confianza en sus representantes en esta nueva condición.

Los efectos serían múltiples: el gobierno podrá demostrar que el freno a sus reformas está en el Parlamento y que no se le puede pedir imposibles; la reforma al sistema político para evitar el chantaje de las minorías se quedará sin piso; la polarización política avanzará un nuevo paso.

Esta es una maniobra que no era imprescindible en vista de la elección presidencial. Los efectos de esta acción tendrán tiempo de madurar y no está garantizado que sea a favor de los migrantes políticos».

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