Después de dos años de vacancia institucional y procesos fallidos, la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECh) volvió a tener mesa directiva.
En concreto, la lista “Conectemos la Chile”, integrada por estudiantes vinculados a las Juventudes Comunistas y al Frente Amplio, obtuvo el 60,6% de los votos y asumirá la conducción de la histórica organización estudiantil.
La nueva presidenta será Laura Mlynarz, estudiante de Ingeniería Civil Hidráulica y militante de las JJ.CC., quien encabezó una candidatura que levantó como principales ejes el bienestar estudiantil, la reconstrucción de la vida universitaria y la defensa de la educación pública. La lista derrotó a “Nuevo Horizonte”, que alcanzó un 39,4% de las preferencias.
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NUEVA MESA DIRECTIVA DE LA FECH
El resultado marca el cierre de un extenso período de crisis interna en la FECh. En 2024, las elecciones habían sido invalidadas tras no alcanzar el quórum mínimo de participación, dejando a la federación sin representación formal y abriendo un debate sobre el desgaste de las organizaciones estudiantiles tradicionales.
Esta vez, sin embargo, la participación logró superar el umbral requerido en un proceso realizado de manera electrónica a través de Ucampus. Más de 18 mil estudiantes emitieron su voto.
Desde la lista ganadora señalaron que el desafío será reconstruir el vínculo entre la federación y el estudiantado, en un escenario donde las demandas por salud mental, financiamiento y condiciones de permanencia universitaria han desplazado las tradicionales discusiones ideológicas. Entre sus propuestas destacan becas de traslado, fortalecimiento de políticas de bienestar y medidas para estudiantes trabajadores y cuidadores.
“La FECh no debe ser una replicadora de consignas vacías”, afirmó Mlynarz durante la campaña, apuntando a una federación con mayor capacidad de interlocución tanto con las autoridades universitarias como con el debate público nacional. Sus declaraciones buscaron instalar una imagen de renovación política en medio de cuestionamientos históricos hacia las dirigencias estudiantiles partidizadas.
La elección ocurre además en la antesala de los 120 años de la FECh, una organización que ha marcado distintos ciclos políticos del país y que hoy intenta redefinir su papel en un contexto de menor participación orgánica y creciente fragmentación estudiantil. El retorno de una mesa directiva aparece, para distintos sectores universitarios, como una señal de rearticulación más que de cierre de la crisis.







