Atentado terrorista en Pakistán dejó al menos 29 muertos este martes en la provincia de Khyber Pakhtunkhwa, al norte de Pakistán.
El ataque marca un recrudecimiento de la violencia armada en la región
Según informó la oficina de medios del Ejército paquistaní (ISPR), seis insurgentes intentaron sin éxito ingresar a una base militar. Posteriormente, estrellaron un vehículo cargado de explosivos contra el edificio, provocando su derrumbe.
La acción provocó la muerte de 23 soldados junto con los seis insurgentes. Además, se llevan a cabo operaciones en la zona con el objetivo de eliminar cualquier otra amenaza que pueda existir, según precisó el Ejército.
El grupo insurgente Tehreek-e-Jihad Pakistan (TJP) se atribuyó la responsabilidad del atentado a través de un comunicado emitido por su portavoz, Mulla Qasim.
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Sin embargo, Qasim afirmó que uno de sus miembros se inmoló dentro de la base y que varios insurgentes armados ingresaron, resultando en «alrededor de quince personas muertas o heridas».
El TJP, recientemente formado, ya había reclamado la autoría de otro ataque contra una base militar de las fuerzas aéreas de Pakistán en la provincia de Punjab el 4 de noviembre, donde murieron nueve insurgentes.
El ministro Interior (s), Sarfaraz Ahmad Bugti, condenó enérgicamente el ataque terrorista, afirmando que «los terroristas nunca podrán tener éxito en sus nefastos propósitos».
Este ataque se produjo poco después de que el Ejército paquistaní eliminara a 21 insurgentes en operaciones en el mismo distrito, donde también fallecieron dos soldados, según el ISPR.
Desde la toma de Kabul por parte de los talibanes afganos en agosto de 2021, Pakistán ha experimentado un aumento en los incidentes terroristas. El Gobierno paquistaní acusa al principal grupo talibán en el país, el Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP), de utilizar suelo afgano para llevar a cabo estos ataques.





