En las elecciones legislativas de mitad de mandato (midterms) de Estados Unidos, el Partido Demócrata dio una verdadera paliza al Partido Republicano de Donald Trump: la oposición ganó el control de la Cámara de Representantes y el Senado, con triunfos en Carolina del Norte, Carolina del Sur, Ohio, y bastiones republicanos como Texas, Iowa y Kansas, donde ningún demócrata había ganado el escaño desde 1932.
También se eligieron los gobernadores en varios estados.
El proceso electoral era mirado con especial atención, porque para se le consideró un verdadero plebiscito a los dos años de gestión del actual inquuilino de la Casa Blanca.
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Los resultados en cuanto a números no son definitivos, porque faltan votos por escrutar, principalmente los que se envían por correo, pero la tendencia es clarísima.
Según CNN y NBC, de un total de 435 escaños en la Cámara, los demócratas ganarían al menos 244 (arrebataron 25 a sus contrincantes). En el Senado, que renovaba un tercio de su hemiciclo (100 escaños), la oposición logró voltear siete asientos y se está quedando con 54.
Un dato: la participación anticipada superó los totales de las últimas elecciones de mitad de mandato. En cada uno de los principales estados clave para la elección al Senado, incluidos Texas, Carolina del Norte y Michigan, esta superó la del ciclo electoral anterior. Además, en varios estados, el porcentaje de demócratas registrados aumentó durante la votación anticipada.
UNA ELECCIÓN LLENA DE RÉCORDS
La lucha por el control de la Cámara se libró principalmente en zonas donde Donald Trump había ganado anteriormente por amplio margen. Pero, de acuerdo con una encuesta de Associated Press (AP), la mayoría de los votantes parecen culpar a su administración de los altos costos y desean que el Congreso imponga mayores controles sobre él.
El reelecto senador demócrata por Georgia, Jon Ossoff, fue claro en su mensaje: «Con victorias arrolladoras y contundentes, el pueblo estadounidense ha repudiado la depravación, la corrupción y la incompetencia del fracasado presidente saliente Donald Trump».
Se trata de un estado tradicionalmente republicano, al igual que Texas, donde el pastor presbiteriano James Talarico (también demócrata) obtuvo una victoria arrolladora. No sucedía algo así desde 1988.
A eso se suma que también hay cambio de mando en la gobernación de ese gigantesco territorio, donde se impuso la demócrata hispana Gina Hinojosa, gracias al voto latino.
En Florida, el republicano Byron Donalds será el primer gobernador afrodescendiente en la historia de ese estado sureño. De todos modos, su ventaja no fue arrolladora -solo 1,5%- comparada con la elección anterior, donde Ron DeSantis que superó por 20 puntos porcentuales a su rival demócrata.
En otras votaciones, la demócrata Keisha Lance Bottoms ganó la contienda por la gobernación de Georgia, la primera victoria demócrata en una elección para gobernador. Además, es la primera mujer negra elegida gobernadora de cualquier estado.
En California, Xavier Becerra se convirtió en el primer latino elegido gobernador de ese estado.
En Michigan, un estado clave, Abdul El-Sayed, de 42 años, se convirtió en el primer senador musulmán del país.
TRUMP ACEPTA LA DERROTA
Según periodistas del New York Times que hablaron con él durante la velada electoral que terminó en paliza, Trump aseguró que «estoy absolutamente dispuesto a aceptar esos resultados».
«Trabajaremos con los demócratas. Probablemente llegaremos a un acuerdo», añadió.
De todos modos, adjudicó la derrota de su partido en los comicios a que «yo no estaba en la papeleta y, si lo hubiera estado, ¡habríamos ganado POR UNA VICTORIA APLASTANTE!», según publicó en su red Truth Social.
En esos posteos se fue viendo la evolución del ánimo del mandatario por los resultados electorales, donde se quejó largamente de la cobertura mediática de Fox News, cadena televisiva que abiértamente se identifica con el ideario republicano del mandatario.
Según CNN, a medida que cerraban las urnas -recordemos que en Estados Unidos hay diferentes husos horarios entre la costa Atlántica y la costa Pacífica- «el optimismo republicano flaquea, los funcionarios de la Casa Blanca insisten en que Trump no interferirá en las elecciones declarando la ley marcial ni instando a los funcionarios a no certificar los resultados electorales”.
¿Y AHORA QUÉ?
El diario The Washington Post describió el sentir de los republicanos como frustrados, enojados e incluso un poco asustados por los resultados de la noche.
“Se perfila como una noche peor de lo imaginado”, escribió al periódico un antiguo miembro del personal republicano de la Cámara de Representantes. “Los republicanos que sobrevivan tendrán que reconsiderar hasta qué punto apoyan a Trump en la minoría”, añadió el mensaje de texto.
Por su parte, Hakeem Jeffries, que será el próximo líder de la bancada demócrata en la Cámara de Representantes, dijo a través de un video que tras la paliza electoral «los extremistas del MAGA están en desbandada de costa a costa; Donald Trump está en conmoción en este momento».
Por lo pronto, los funcionarios del gobierno se preparan para las muy probables investigaciones del Congreso lideradas por los demócratas. Los estrategas republicanos se preparan para la posible pérdida de algunos puestos políticos.
Como plantean los analistas, todos anticipan una nueva dinámica en Washington.
La fórmula: diversidad y juventud.
Por primera vez en la historia de EE. UU., un gay, una mujer negra, una musulmana, una mujer nativa americana, una palestina y una mujer latina, y dos hispanos han ganado sus respectivas elecciones de mitad de mandato. Talarico el más jovén. https://t.co/cdNjMPIVoR— Emet Guevara. Game Is over. (@G19Terry) November 4, 2026






