El Ejército de Estados Unidos informó que, desde la implementación del bloqueo naval contra Irán, desvió 70 buques comerciales, operación en la que también incluyó la inmovilización de tres embarcaciones y el abordaje de otras dos.
El balance fue entregado por el Mando Central de Estados Unidos (Centcom), que detalló que las actuaciones forman parte de las medidas destinadas a hacer cumplir el bloqueo impuesto por Washington sobre los puertos y costas iraníes.
“A fecha de 23 de agosto, las fuerzas estadounidenses han desviado 70 buques comerciales, han inmovilizado tres y han abordado dos para garantizar el cumplimiento de las normas”, informó el Mando Central as través de redes sociales.
Lea también: Trump: «¡Canadá quiere los beneficios de ser un estado, sin serlo!»
Agregó que los buques que desvió se dirigían hacia puertos iraníes o procedían de ellos y fueron objeto de distintas medidas por parte de las fuerzas desplegadas en la zona.
El bloqueo fue restablecido por Washington a mediados de julio, en el marco de una creciente presión económica y comercial contra Teherán. Apunta a impedir determinadas operaciones vinculadas al comercio con Irán y aumentar el aislamiento internacional del país.
CENTCOM | As of Aug. 23, U.S. forces have redirected 70 commercial vessels, disabled 3 and boarded 2 to ensure compliance. 2 more commercial vessels were redirected by U.S. Central Command Forces since last update.
— Hexagone Intel (@osinthexagone) August 23, 2026
LA AMENAZA DE IRÁN
Mientras Estados Unidos hacía su anuncio, Irán elevó el tono de sus advertencias ante la estrategia de Washington, donde el presidente Donald Trump anunció el inicio de una operación económica contra la república islámica y llamó a sus aliados a sumarse a un proceso de “aislamiento a una escala sin precedentes”.
Desde Teherán recalcaron que si Estados Unidos mantiene lo que calificaron como una “guerra económica y comercial”, no saldrá “ni una gota” de petróleo de la región del golfo Pérsico.
En las últimas semanas, EEUU ha intensificado las medidas destinadas a restringir el comercio iraní, lo que ha provocado que este amenace con responder afectando una de las principales rutas energéticas del mundo.
El golfo Pérsico concentra una parte significativa del tránsito mundial de petróleo y gas, por lo que una eventual interrupción de sus rutas marítimas podría tener repercusiones más allá del enfrentamiento bilateral entre Washington y Teherán.






