Internacional

EEUU: Tras dos inyecciones letales la condenada Christa Pike no murió

Agencias

Christa Pike
Foto publicada en X por @Newsweek
La mujer fue trasladada en ambulancia a un centro de salud para recibir tratamiento. Periodistas presentes narraron la fallida ejecución.

En Estados Unidos hay conmoción: Christa Gail Pike, condenada a muerte en 1996 por el asesinato de una joven, sobrevivió a las dos dosis de pentobarbital que le inyectaron para poner fin a su vida, como disponía la sentencia que pesaba sobre ella desde hace 30 años.

La mujer fue trasladada en ambulancia a un centro de salud para recibir tratamiento y no hay información pública sobre su estado. Sus abogados, en tantro, buscan que se revierta su condena por “sufrimiento innecesario”.

De acuerdo con el relato de periodistas que presenciaron la fallida ejecución en la Institución de Máxima Seguridad Riverbend, en Nashville (Tennessee), la situación fue -por decir lo menos- sorprendente.

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«He presenciado, creo, cinco ejecuciones en Tennessee. Nada de lo de hoy fue normal, ni típico en absoluto», dijo Tori Gessner. La reportera llamó la tención sobre la lentitud del procedimiento, lo que para ella «fue solo la punta del iceberg».

«Cuando entramos, creo que eran alrededor de las 6:41 pm. Entramos en la sala de testigos y estuvimos esperando allí casi una hora, lo cual es inusual, ya que normalmente son 10 a 15 minutos y luego todo empieza», relató.

Añadió que, mientras las cortinas estaban abiertas, pudo notar cómo Christa Pike «alternaba de forma irregular entre ronquidos y silencio» y que, una vez que se cerraron por última vez, a eso de las 20:05 horas, «podíamos oírla roncar de manera constante».

«Luego, el sonido evolucionó hacia una especie de ronquido con un chirrido seguido de un ronquido normal. Incluso, a las 8:53, cuando se cortó el micrófono, todavía se escuchaban los ronquidos», precisó.

«PREGUNTÓ SI ERA NORMAL»

Por su parte, la reportera de WPLN Catherine Sweeney recalcó que «era una dosis enorme de sedante. Esto jamás debería haber pasado dos veces, pero así fue y ella (Pike) siguió viva».

A su juicio, «uno de los problemas que tenemos aquí es que el protocolo no habla de lo que pasa si haces esto dos veces y siguen vivos. No creo que eso fuera algo que estuviera planeado».

Sweeney también narró que la respiración de Christa Pike se escuchaba «entrecortada».

Luego, «ella levantó su cabeza y miró a su alrededor. Dijo que había una zona que le ardía y le dolía y preguntó si era normal. Nada de aquello era normal».

«Cubrí todas las ejecuciones el año pasado y la mayoría de las de este año; no habíamos visto nada igual», recalcó.

El reportero Damon Lawrencecontó que antes de la ejecución «el alcaide le preguntó si tenía unas últimas palabras. Ella dijo que sí, él le indicó que prosiguiera. Ella dijo: ‘solo sé que voy a dejar este mundo tal como pasé la mayor parte de mi vida, con amor'».

«Afirmó que amaba tanto a las personas que estaban enfadadas con ella como a quienes la apoyaban», añadió Lawrence, quien aseguró que la condenada a muerte cerró con un «estoy en paz y lista para partir».

SUSPENSIÓN TEMPORAL

Christa Pike y dos cómplices (incluido su novio) fueron declarados culpables del apuñalamiento y la golpiza propinada a Colleen Slemmer, de 19 años, compañera de clase de ambos en un centro de capacitación laboral en Knoxville, en 1995. Pero solo ella fue condenada a muerte.

Su ejecución estaba programada inicialmente para la mañana de ayer, pero la Corte Federal de Apelaciones del 6to Circuito votó 2-1 para conceder una suspensión para analizar si las denuncias de Pike de abuso sexual durante la infancia fueron plenamente consideradas al dictarse su sentencia.

El fiscal general de Tennessee apeló de inmediato ante la Corte Suprema de Estados Unidos, que despejó el camino para que la ejecución procediera.

Pike no niega haber cometido el homicidio, pero sus partidarios sostienen que el estado debería considerar la edad que tenía entonces, su enfermedad mental y sus denuncias de abuso sexual severo.

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