Israel y Líbano firmaron este viernes en Washington un acuerdo marco que fue presentado por Estados Unidos como un primer paso hacia una eventual paz, tras meses de enfrentamientos entre fuerzas israelíes y Hezbolá en territorio libanés.
La firma se realizó en el Departamento de Estado y contó con la presencia del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio. El documento fue suscrito por el embajador de Israel en Estados Unidos, Yechiel Leiter, y la embajadora libanesa en Washington, Nada Hamadeh Moawad.
UN PACTO CON POCOS DETALLES PÚBLICOS
Aunque las autoridades no entregaron mayores precisiones sobre el contenido del pacto, el gobierno libanés lo definió como un avance para recuperar la soberanía e integridad territorial del país. Desde Beirut, el presidente Joseph Aoun agradeció la gestión de la administración estadounidense y sostuvo que el acuerdo debería permitir el retorno de las familias desplazadas por la guerra.
Lea también Lecturas bíblicas serán obligatorias en Texas
Sin embargo, el entendimiento nace con un punto crítico: Hezbolá no participó en las conversaciones y ya manifestó su rechazo. Hassan Fadlallah, integrante del bloque parlamentario del grupo, advirtió que el acuerdo no podrá aplicarse si implica el desarme forzado de la organización, lo que, a su juicio, podría derivar en un conflicto interno en Líbano.
ISRAEL CONDICIONA SU RETIRADA
Desde Israel, el primer ministro Benjamin Netanyahu calificó el marco como un logro para su país. Según explicó, Israel mantendrá presencia en una zona de seguridad del sur del Líbano mientras Hezbolá no deponga sus armas ni deje de representar una amenaza.
Además, señaló que se establecerán zonas piloto donde el Ejército libanés podría asumir gradualmente el control del territorio. Para el gobierno libanés, la prioridad es lograr la retirada de las fuerzas israelíes del sur del país. En cambio, Israel insiste en que cualquier repliegue debe estar condicionado al desmantelamiento de la infraestructura militar de Hezbolá y a garantías de seguridad en la frontera.
EL DESAFÍO DE APLICAR EL ACUERDO
El conflicto se intensificó después de que Hezbolá lanzara cohetes contra Israel, pocos días después del inicio de la ofensiva de Israel y Estados Unidos contra Irán. Desde marzo, más de 4.000 personas han muerto en Líbano por ataques israelíes, mientras que al menos 37 soldados israelíes han fallecido en Líbano o en el norte de Israel durante los combates.
El acuerdo de Washington se desarrolla de manera paralela a las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, aunque las autoridades libanesas han insistido en que no aceptarán que Teherán negocie en nombre de Beirut. Pese al tono diplomático de la firma, la implementación del pacto dependerá de un delicado equilibrio entre la retirada israelí, el despliegue efectivo del Ejército libanés y el futuro de las armas de Hezbolá.
SECRETARIO RUBIO: Estamos felices de anunciar un acuerdo del marco de trabajo entre el gobierno soberano de Líbano y el gobierno de Israel, con la mediación y el apoyo de Estados Unidos de América. pic.twitter.com/rwsvdvOg0N
— USA en Español (@USAenEspanol) June 26, 2026







