El Parlamento Europeo aprobó el nuevo Reglamento de Retornos, una normativa que endurece la política migratoria del bloque y permite trasladar a personas migrantes rechazadas a centros ubicados en terceros países.
La votación se realizó el 17 de junio y terminó con 418 votos a favor, 218 en contra y 30 abstenciones. La iniciativa recibió un amplio respaldo de sectores de derecha y extrema derecha, mientras que grupos progresistas y organizaciones humanitarias cuestionaron duramente sus alcances.
CENTROS FUERA DE EUROPA
Uno de los puntos más controvertidos del reglamento es la posibilidad de crear “centros de retorno” en países no pertenecientes a la Unión Europea. A estos recintos podrían ser enviadas personas migrantes que recibieron una orden de expulsión y no abandonaron voluntariamente el territorio comunitario.
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La norma excluye a menores no acompañados, pero permite el traslado de familias con niños. Además, los migrantes podrían ser derivados a países con los que no mantienen ningún vínculo previo, siempre que exista un acuerdo entre el Estado europeo y el tercer país receptor.
DETENCIÓN HASTA POR 30 MESES
El texto también autoriza la detención de personas migrantes en situación irregular por un plazo de hasta 24 meses, con la opción de extenderlo por otros seis meses. La medida podrá aplicarse cuando exista riesgo de fuga, falta de cooperación con las autoridades o motivos de seguridad.
El reglamento contempla además registros de personas, viviendas o recintos, siempre bajo autorización judicial, junto con la incautación de objetos personales o dispositivos electrónicos cuando se considere necesario para ejecutar el retorno.
CRÍTICAS POR POSIBLES VULNERACIONES DE DERECHOS
Organizaciones de derechos humanos alertaron que la nueva legislación podría derivar en detenciones prolongadas, separación de familias y envíos a países donde no existan garantías suficientes.
Human Rights Watch advirtió que estos centros podrían funcionar como espacios de detención extraterritorial. En tanto, plataformas defensoras de migrantes señalaron que la norma podría afectar especialmente a familias y niños, al enviarlos a territorios desconocidos.
Los grupos Socialistas y Demócratas y Los Verdes también rechazaron la medida. Acusaron que el reglamento debilita salvaguardas legales, reduce los incentivos para retornos voluntarios y podría vulnerar la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea.
DEFENSORES HABLAN DE MAYOR EFICACIA
Desde la Comisión Europea, Ursula von der Leyen defendió el reglamento y aseguró que entregará herramientas para hacer más rápidos y efectivos los procedimientos de devolución.
Sectores conservadores y de extrema derecha celebraron la aprobación, argumentando que la Unión Europea necesitaba un mecanismo común para enfrentar la migración irregular y aumentar la cooperación con terceros países.
FALTA LA RATIFICACIÓN FINAL
Para entrar en vigor, el texto aún debe recibir la aprobación formal del Consejo Europeo. Luego será publicado en el Diario Oficial de la Unión Europea.
Algunas disposiciones, como las relacionadas con los centros de retorno y la evaluación de edad de menores, podrían aplicarse inmediatamente después de la ratificación. Otras medidas requerirán preparativos adicionales y comenzarían a implementarse dentro de un año.
🇪🇺 La UE endurece su política migratoria.
El nuevo Reglamento de Retornos permitirá deportaciones más rápidas de inmigrantes ilegales, prohibiciones de entrada más severas para quienes representen amenazas y sanciones contra países que se nieguen a recibir deportados.Entre los…
— Evelyn (@cathy192021) June 18, 2026







