El hallazgo de cientos de cuerpos entre los escombros de Gaza reactivó las advertencias de Naciones Unidas sobre posibles violaciones al derecho internacional humanitario durante la ofensiva israelí. El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, pidió este 16 de septiembre permitir el ingreso de investigadores internacionales para documentar los sitios e identificar a las víctimas.
Según la Defensa Civil Palestina, los equipos recuperaron más de 630 cadáveres y restos humanos desde noviembre de 2025. Entre las víctimas aparecerían familias completas, además de numerosas mujeres y niños. Las autoridades locales calculan que más de 8.000 personas continúan bajo los edificios destruidos.
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Türk señaló que los hallazgos podrían representar solo una parte de la tragedia. Además, recordó que un informe de la ONU publicado en 2024 ya había planteado dudas sobre la legalidad de los ataques contra viviendas y otros espacios civiles durante las primeras semanas de la guerra.
ISRAEL RECHAZA LOS CUESTIONAMIENTOS
El embajador israelí ante Naciones Unidas, Danny Danon, rechazó las declaraciones y acusó al alto comisionado de omitir la responsabilidad de Hamás. El diplomático afirmó que el grupo islamista operó desde zonas civiles y construyó infraestructura militar en esos lugares.
Israel niega haber atacado deliberadamente a la población y sostiene que sus fuerzas actuaron conforme al derecho internacional. También acusa a Hamás de utilizar civiles como escudos humanos, acusación que la organización palestina rechaza.
La ofensiva israelí comenzó después de los ataques liderados por Hamás el 7 de octubre de 2023, que provocaron cerca de 1.200 muertes y el secuestro de 251 personas, según Israel. Las autoridades sanitarias de Gaza cifran en más de 73.000 los palestinos fallecidos desde entonces.
RESTRICCIONES DIFICULTAN LA IDENTIFICACIÓN
La ONU estima que la ofensiva dejó unos 61 millones de toneladas de escombros y residuos, cuya remoción podría extenderse durante años. Ajith Sunghay, jefe de la oficina de Derechos Humanos de Naciones Unidas para el Territorio Palestino Ocupado, denunció que las restricciones israelíes impiden el ingreso suficiente de excavadoras, equipos forenses, kits de ADN y especialistas.
Debido a esta falta de recursos, algunos equipos palestinos deben retirar los escombros con sus propias manos. Sunghay también advirtió que maquinaria pesada estaría triturando restos de edificios que podrían contener cuerpos y evidencias relevantes.
COGAT, el organismo militar israelí encargado de controlar el acceso a Gaza, ha justificado las restricciones sobre determinados productos al señalar que podrían utilizarse para fortalecer la infraestructura de grupos armados.
ONU TEME LA DESTRUCCIÓN DE PRUEBAS
Naciones Unidas calcula que la recuperación de los cuerpos podría tardar cerca de diez años al ritmo actual. A ese plazo se sumaría el trabajo necesario para identificar los restos y entregarlos a sus familias.
Frente a este escenario, Türk exigió que Israel permita el acceso de investigadores internacionales a todas las zonas del enclave. El objetivo, explicó, es registrar los lugares de entierro, conservar muestras biológicas y preservar información forense.
La ONU teme que la demolición y remoción de escombros elimine antecedentes necesarios para futuras investigaciones judiciales. Por esta razón, pidió ejecutar los trabajos bajo protocolos que protejan las eventuales pruebas y permitan determinar responsabilidades por los crímenes cometidos durante el conflicto.
El Alto Comisionado de @UNHumanRights pide investigar posibles crímenes de guerra y otros crímenes atroces tras el hallazgo de cientos de cadáveres en Gazahttps://t.co/CwsERRpDK6
— Noticias ONU (@NoticiasONU) September 15, 2026







