Internacional

Trump insiste en cambiar nombres: Bautizará el lago Ontario como lago América

Agencias

Ontario América
Apenas asumió su segundo gobierno anunció que renombraría el Golfo de México como Golfo de América.

A la amenaza de una guerra comercial entre Estados Unidos y Canadá tras el fracaso de las negociaciones por los aranceles a sus industrias, ahora el presidente de EEUU, Donald Trump, agregó un nuevo foco de tensión al asegurar que está pensando rebautizar el lago Ontario como “Lago América”.

Este se encuentra en la frontera entre las dos naciones, entre la provincia de Ontario (Canadá) y el estado de Nueva York (EEUU).

A través de su cuenta de Truth Social el mandatario publicó que “Estados Unidos está considerando seriamente cambiar el nombre del lago Ontario a lago América, ya que no esperamos seguir haciendo muchos negocios con Ontario”.

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En el contexto de la disputa entre ambos países, en otra alocución el estadounidense descartó versiones que circularo en el país vecino de que hubiesen existido amenazas sobre el idioma francés.

“¡Jamás interferiría con los canadienses que hablan francés! De hecho, ni siquiera se me ha pasado por la cabeza hacer semejante estupidez. Esta mentira fue inventada por un primer ministro débil e ineficaz en un intento por ganar el apoyo político —que ha perdido por completo— de los habitantes de Quebec”, afirmó.

Esta no es primera vez que Trump inicia una capaña para cambiar el nombre de un sitio geográfico. Apenas asumió su segundo gobierno anunció que renombraría el Golfo de México como Golfo de América.

La plataforma tecnológica Google Maps realizó el cambio, pero solo es visible para usuarios dentro de EEUU.

NEGOCIACIONES FALLIDAS

El vienes se dieron por concluidas las negociaciones entre Ottawa y Washington, cuando el primer ministro Mark Carney ordenó suspender las conversaciones tras considerar que las nuevas exigencias estadounidenses eran “injustas” y económicamente perjudiciales, y que comprometían la soberanía canadiense.

Dijo que Estados Unidos “pedía demasiado y ofrecía demasiado poco”.

Ayer complementó diciendo que durante las negociaciones Canadá comprobó que Washington pretendía “destruir” importantes sectores industriales canadienses, entre ellos el automóvil, el acero y el aluminio.

“Fue una de las principales razones por las que dijimos que no. Era un mal acuerdo”, declaró el primer ministro, quien añadió que Canadá no aceptará negociar bajo la premisa de que es “una subsidiaria de Estados Unidos”.

Pese al enfrentamiento, Carney aseguró que Ottawa sigue dispuesto a alcanzar un acuerdo comercial con Washington siempre que las conversaciones se desarrollen entre dos países soberanos y produzcan un pacto mutuamente beneficioso.

 

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