Internacional

Vence plazo de Trump para un acuerdo nuclear con Irán

Editado de agencias y medios internacionales por Cristian Navarro H.

Periodista

Irán
Imagen referencial creada con herramientas digitales
Teherán calificó de “irrelevante” el periodo de 60 días establecido en el Memorando de Entendimiento y acusó a Washington de incumplir el pacto. Donald Trump reiteró que su objetivo es impedir que la República Islámica desarrolle un arma nuclear.

El plazo de 60 días acordado por Estados Unidos e Irán para negociar una solución permanente venció este lunes sin avances visibles. Ambas partes mantienen profundas diferencias sobre el programa nuclear iraní, la reapertura del estrecho de Ormuz y el levantamiento de las restricciones económicas contra Teherán.

El Memorando de Entendimiento, firmado el 17 de junio, estableció el cese de las hostilidades y abrió un periodo de dos meses para alcanzar un acuerdo definitivo. El documento también contemplaba restablecer el tránsito por Ormuz, permitir nuevamente la venta de petróleo iraní y terminar con el bloqueo estadounidense sobre puertos y embarcaciones de ese país.

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Donald Trump reafirmó su posición mediante una publicación en Truth Social. “El objetivo principal es, y siempre será, que Irán no pueda tener, de ninguna manera, forma o modo, un arma nuclear”, expresó el mandatario estadounidense.

IRÁN DESCONOCE LA VIGENCIA DEL PLAZO

El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, sostuvo que el vencimiento carece de importancia porque Washington habría incumplido los compromisos asumidos en junio.

“El plazo de 60 días para las conversaciones es irrelevante”, afirmó el diplomático, quien aseguró que la aplicación del memorando se encuentra completamente paralizada por las acciones estadounidenses.

Bagaei añadió que las negociaciones formales nunca comenzaron. Teherán reconoce la existencia de mensajes transmitidos mediante intermediarios, pero niega que ambas delegaciones hayan iniciado conversaciones detalladas. Trump, en cambio, ha sostenido que los contactos continuaron e incluso ha hablado de eventuales avances.

Pakistán, que participó en la mediación del acuerdo provisional, intenta mantener abierta la vía diplomática. Su gobierno manifestó su disposición a acercar nuevamente a las partes y planteó la posibilidad de extender el periodo de negociación.

ORMUZ CONCENTRA LAS PRINCIPALES DIFERENCIAS

El control del estrecho de Ormuz se convirtió en uno de los mayores obstáculos para alcanzar un entendimiento. Antes del conflicto, cerca de una quinta parte del petróleo y el gas comercializados mundialmente transitaba por esta ruta.

Irán exige el fin del bloqueo, la retirada de las fuerzas estadounidenses desplegadas en sus alrededores y reparaciones por los daños ocasionados desde el inicio de la guerra, el 28 de febrero. Además, pretende regular el tránsito mediante un eventual acuerdo con Omán y descarta recuperar el funcionamiento abierto y sin peajes previo al conflicto.

Estados Unidos rechaza esas condiciones. Trump sostiene que Washington controla la vía marítima y afirma que Teherán debe asumir el pago de reparaciones. Mientras continúa la disputa, el tráfico por Ormuz permanece reducido a una fracción de sus niveles anteriores.

La presión también aumentó en el mar Rojo, donde los hutíes de Yemen, respaldados por Irán, atacaron petroleros saudíes. Estos hechos amenazan una ruta alternativa utilizada para aliviar los efectos de las restricciones en Ormuz.

AUMENTA LA TENSIÓN MILITAR

El subcomandante de la Guardia Revolucionaria para Asuntos Políticos, Yadollah Javani, llamó a modernizar la doctrina de defensa iraní y advirtió que incluso las acciones defensivas deberán adoptar un carácter ofensivo.

La tensión escaló nuevamente este lunes después de que dos drones lanzados desde Irán atacaran la oficina del primer ministro del Kurdistán iraquí, Masrour Barzani, y la residencia del director del servicio regional de seguridad en Erbil. Las autoridades kurdas informaron que los ataques no dejaron víctimas.

Aunque los enfrentamientos han disminuido en intensidad, el fracaso del plazo profundiza la incertidumbre. El cierre parcial de Ormuz mantiene la presión sobre los combustibles y otros bienes, mientras la guerra y el aislamiento agravan la inflación y deterioran la economía iraní.

 

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