Este jueves, Codelco concretó su junta extraordinaria de accionistas ante los últimos avances en las auditorías internas, además de las investigaciones de KPMG e EY, por sobreproducción.
En este contexto, el presidente del directorio de Codelco, Bernardo Fontaine, señaló que en base a la información preliminar recabada hasta el momento, los números de 2024 se incrementaron en “24 mil toneladas de falsa producción”. A su vez, en 2025, las cifras se ‘inflaron’ en 18.100 toneladas .
Es decir, entre ambos años la producción de Codelco se aumentó artificialmente en unas 42.100 mil toneladas. La auditoría interna de la estatal a inicios de año, que destapó el primer caso de producción inflada, apuntaba en un inicio a 26.875 toneladas extra entre Chuquicamata y Ministro Hales.
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CODELCO ABORDA SOBREPRODUCCIÓN
Por otro lado, Fontaine reconfirmó que las falsas producciones “alteraron el cálculo de los bonos de la compañía para un subconjunto de sus empleados”, y si bien no dijo el monto, afirmó que está siendo “rigurosamente calculado” y que harán todo lo posible para recuperar “los bonos mal pagados”.
A su vez, “la duplicación de producción llevó a incrementar falsamente el inventario”, aproximadamente en 17.000 toneladas, “equivalentes a un rango de US$120-US$140 millones que la compañía debería castigar en su estado de resultados”, lo que está siendo precisado por el auditor externo financiero de Codelco.
En cuanto a responsabilidades, el presidente del directorio de Codelco recordó que el 29 de octubre desvincularon a ocho ejecutivos. “Las auditorías consignan que también tendrían responsabilidad otras personas que ya no forman parte de Codelco”, remarcó.
JUNTA EXTRAORDINARIA
Durante la junta, donde también participó el presidente ejecutivo, Jorge Gómez; el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz; y el biministro de Economía y Minería, Daniel Mas; Fontaine sinceró que los episodios de sobreproducción “han afectado la confianza en Codelco y su reputación”. Por ello, “nuestro principal deber como directorio es proteger y fortalecer la empresa, recuperando confianzas”.
Para eso usó el término “ordenar la casa”. Esto, incluyendo la construcción de una cultura “donde ninguna presión por cumplir una meta o mejorar un cierre anual pueda estar por encima de la seguridad, de la ética y las normas de la compañía”.
Gómez, por su parte, recordó las distintas acciones correctivas llevadas a cabo por la dirección. Entre ellas, auditorías internas y externas, estas últimas mediante KPMG y EY; la instrucción de reforzar los controles sobre el procesamiento de mineral entre divisiones. También el fortalecimiento de los estándares para verificar la cantidad de cobre ingresado, procesado y que se registra en los inventarios. Y, por último, sanciones disciplinarias al personal involucrado.







