Un nuevo reconocimiento internacional ratificó la solidez institucional de los procesos democráticos en el país. De acuerdo a los recientes resultados del Informe Global de Integridad Electoral, elaborado por el Electoral Integrity Project (EIP), Chile destacó como la nación latinoamericana con el organismo de administración electoral mejor evaluado.
Cabe señalar que el estudio, publicado en julio de 2026 con datos recabados durante el año 2025, otorgó un total de 96 puntos a la gestión del Servicio Electoral (Servel). Esta alta calificación posiciona a la entidad chilena en el tercer lugar a nivel mundial, compartiendo la ubicación con Portugal y quedando solo por detrás de Canadá, que lideró con 98 puntos, y Dinamarca con 97.
Frente a estos resultados, la presidenta del Consejo Directivo de Servel, Pamela Figueroa, valoró el logro de la entidad encargada de la supervigilancia y fiscalización de los procesos.
“Nos llena de orgullo este reconocimiento internacional a la integridad de la gestión del Servicio Electoral, que es fruto del compromiso y profesionalismo de todas y todos quienes lo integran”, señaló la autoridad, añadiendo que se mantienen enfocados en ”la mejora continua de nuestros procesos, en miras al próximo ciclo electoral”.
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ADMINISTRACIÓN ELECTORAL MEJOR EVALUADA
En el análisis general de los países, el Índice de Integridad Electoral determinó que Chile comparte el primer lugar en el continente americano junto a Costa Rica, logrando ambos 81 puntos.
Con este desempeño, el país se consolida dentro del selecto grupo de las siete naciones mejor evaluadas a nivel global. El ranking 2025 es liderado por Suecia, seguida por Dinamarca, Islandia, Finlandia, Lituania, Noruega, Países Bajos y Chile.
Asimismo, el informe destacó a Chile entre las cinco elecciones nacionales con mayor integridad celebradas durante el año pasado.
EVALUACIÓN INTEGRAL DEL SISTEMA
El reporte del EIP es una iniciativa académica independiente que analiza comparativamente las elecciones en el mundo desde el año 2012 y, en su versión más reciente, evaluó a 41 países.
El proyecto define la integridad electoral como el conjunto de principios que garantizan procesos capaces de fortalecer la democracia. Su rigurosa medición no solo considera el día de la votación y el escrutinio, sino que evalúa todo el ciclo electoral: desde el marco legal y la administración de los comicios, hasta el financiamiento y cobertura de las campañas, culminando con la capacidad de resolución de controversias.
A lo largo de los últimos ciclos, Chile ha mantenido consistentemente un puntaje cercano a los 80 puntos, reflejando una sólida percepción internacional sobre la transparencia y confiabilidad de sus procedimientos electorales.






