«Condorito se queda sin azúcar, entonces decide ir a pedirle azúcar al vecino, pero en el camino va pensando: ‘pucha ¿y me convidará azúcar o a lo mejor me va a mentir? A lo mejor me va a decir que no le queda, en realidad, este tipo es súper amarrete’. Y cuando finalmente llega donde el vecino, le golpea la puerta, le abre y Condorito le dice: ‘mira no me interesa tu azúcar quédate con ella’, y le tira el azucarero por la cabeza».
Esa fue la forma en que el ministro de Hacienda, Mario Marcel, ejemplificó la reticencia de la oposición al pacto fiscal tienen «esa misma lógica, que es suponer una mala intención del Ejecutivo y transformar eso en un hecho político, una toma de posiciones», comentó.
«Nos parece que es un poco adelantarse o aplicar un cierto prejuicio respecto de lo que el Gobierno estaría planteando», agregó.
A juicio del ministro, las críticas de la oposición al pacto fiscal y las sospechas de ilegalidades que podrían existir respecto a los tiempos de ingreso al Congreso de algunas iniciativas contempladas en el anuncio del Gobierno, respecto de lo cual incluso no descartan recurrir al Tribunal Constitucional, constituye «un doble supuesto».
Ello, porque «este es un planteamiento que se ha hecho sobre la base del supuesto de que el Gobierno va a querer mandar ahora un proyecto que supuestamente sería igual al proyecto que se rechazó en marzo».
Marcel explicó que «nosotros lo que hemos planteado ahora con el pacto fiscal es una invitación a ponernos de acuerdo en torno a los contenidos de este, incluyendo la priorización de proyectos de ley, el ordenamiento en el tiempo, tener un compromiso para darles una tramitación expedita».
«Nos parece que es un poco adelantarse o aplicar un cierto prejuicio respecto de lo que el Gobierno estaría planteando», agregó.
IMPUESTO AL PATRIMONIO
Marcel reiteró que el impuesto al patrimonio no estarán en esta propuesta, aunque puntualizó que eso no significa que el Gobierno haya renunciado a aumentar la progresividad de nuestro sistema tributario. Por eso es que el foco para la reforma de impuestos es el impuesto a la renta y particularmente lo que se busca es aumentar la contribución de las personas de mayores ingresos».
«La diferencia es que en el caso de impuesto al patrimonio, eso se hacía sobre la base de un ‘stock’ que es el patrimonio acumulado por las personas, en este caso es sobre el flujo de ingresos que éstas tienen», aclaró.






