Política

Evelyn Mattei se sincera: “Me estoy preparando para la responsabilidad que me puede caer encima”

Mario López M.

Matthei: si republicanos llegara a imponer sus ideas, no ve otra que «¡Salir a la calle! Y estoy segura de que todas las mujeres vamos a defender muy fuertemente los derechos que hemos ganado.

A diferencia de Piñera, Evelyn Matthei ve a futuro cómo diferenciarse de Republicanos, sobre todo en temas valóricos. “No voy a permitir que se dé un solo paso atrás”, asegura. Cree que ha llegado su oportunidad, y reconoce que se está preparando, también se declara muy preocupada por el país. “Básicamente, porque durante mucho tiempo los chilenos tuvieron la ilusión de que estaban progresando. Eso se derrumbó”.

ME ESTOY PREPARANDO

Sobre si sería candidata, afirma: «Tengo muy claro que eso podría suceder. Por lo tanto, mi responsabilidad es prepararme. Cuando postulé a la alcaldía de Providencia, conversé con los vecinos. Me di cuenta de que el tema de la seguridad ciudadana era prioritario. Fui a Nueva York para saber cómo lo habían hecho y eso es lo que he aplicado en la comuna». Ahora va a Medellín para entender la lucha contra el narcotráfico.

«Claro. Me interesa saber cómo lograron enfrentar el narcotráfico. También voy a ir a Bogotá para ver cómo lo han hecho con el terrorismo. También hay un tercer tema que me interesa investigar: el crimen organizado, el régimen carcelario, cómo combatir las mafias que operan desde las cárceles».

Pero también afirma que ella aún no es candidata: «No. Para eso falta mucho. Lo que estoy haciendo es prepararme para la responsabilidad que me puede caer encima. Es evidente que eso puede suceder. Es como cuando tú quieres estudiar Medicina. Tienes que prepararte».

No le teme a Kast: «Yo creo que él ha construido un posicionamiento. La gente lo ha visto como una persona seria, pero tiene harto rechazo también. De hecho, muchos tenemos la impresión de que en la última elección presidencial hubo gente que fue a votar por Boric para que no saliera Kast».

Reconoce que en Chile Vamos «ya estamos preparando planes. Esto se está echando a andar para ver qué haríamos en vivienda, en seguridad ciudadana… Queremos hacer planteamientos súper serios y bien estudiados en aquellas cosas que realmente afectan a los chilenos».

DISPUESTA A SALIR A LA CALLE

Sobre la intención de republicanos de derogar la ley de aborto, reflexiona: «Lo que importa es cómo lo ve el electorado. A mí me parece que echarse a las mujeres encima, que sonla mitad de la población, no es una buena idea (…) No quiero ponerle nombre ni apellido. Pero cuesta entender la aproximación que ellos tienen hacia las mujeres. Está el tema de la paridad; está lo que dijo el presidente del Partido Republicano: que cuando sean mayoría van a abolir la ley de aborto por tres causales. Yo quiero ser bien clara en esto, el Estado no puede obligar a las mujeres a tener un hijo producto de una violación», enfatizó.

«¿Sabes lo que pasa? A mí me tocó ver la discriminación hacia las mujeres. Cuando entré al Parlamento, éramos siete diputadas de 120. En ese entonces nunca había llegado una mujer a la Corte Suprema o al Banco Central. Me acuerdo cómo celebramos cuando eso sucedió. Y me acuerdo también cómo celebré cuando la primera mujer fue Presidenta de la República, aunque no era de mi signo político. Las mujeres hemos dado muchas batallas. Nos ha costado. Yo no voy a permitir que se dé un solo paso atrás», afirma.

«Mire, el Estado no tiene el derecho de obligar a una mujer a llegar al fin de un embarazo producto de una violación. Tampoco puede forzar a una mujer a tener un embarazo cuando el feto viene sin cerebro. No tiene el derecho. Punto», reafirma.

Tan enfática es sobre el punto, que, si republicanos llegara a imponer sus ideas, no ve otra que «¡Salir a la calle! Y estoy segura de que todas las mujeres vamos a defender muy fuertemente los derechos que hemos ganado. Por lo demás, veo muy difícil que con una promesa así lleguen a tener la mayoría, porque las mujeres somos más del 50% de los votos en este país».

Para Matthei, la fuerza de Kast radica en que «la gente le tomó fobia al club de los políticos. Les dejó de creer. Primero apostó por el Partido de la Gente. Lo desilusionó. Apostó por el Frente Amplio. Lo desilusionó. Apostó por la Lista del Pueblo. Lo desilusionó. Los chilenos están apostando a algo nuevo. Muchos dicen: ¿Qué raro está Chile? ¿Se volvieron locos? Pasaron de una mayoría de izquierda en la Convención Constituyente a una mayoría republicana…»

GRANDES ACUERDOS

No cree que los chilenos estén locos por eso: «No. Los chilenos son mucho más centrados de lo que se piensa. Están buscando desesperadamente alguien en quien creer. Pienso que el mal desempeño de este gobierno va a llevar a que la gente mire nuevamente la importancia de llegar a acuerdos transversales (…) Personalmente, creo que Chile necesita que todos los sectores sensatos nos pongamos de acuerdo en algunos mínimos comunes y que saquemos el país adelante (…) Aquí hubo gente a la que yo admiro profundamente. Los admiro por patriotas, porque al final pusieron a Chile por delante. Me refiero a toda esa gente de centroizquierda que llamó a votar Rechazo en el primer proceso constitucional. Con ellos hay que conversar».

«Los amarillos, los demócratas… Hay mucha gente de esa sensibilidad de izquierda que ha demostrado ser sensata. Yo empezaría a buscar desde ya un programa en que, independientemente de quién gane la próxima elección, pensemos en grandes acuerdos para el país(…) Chile es un país de centro. No le gustan los extremos», concluye.

Reconoce que «Estoy trabajando con la UDI, absolutamente. Y, te insisto, lo más importante aquí es construir, entre gente sensata, un camino para que Chile vuelva a soñar. Tenemos que estabilizar el ánimo de los chilenos (…) Estamos en una coyuntura de tal envergadura, en que independientemente de quién sea candidato o candidata, necesitamos una propuesta transversal. Es muy difícil que Chile salga de este estancamiento sinacuerdos amplios. Y eso pretendo hacerlo sea candidata o no…»

«DISPUESTA A IR A LA GUERRA»

En la entrevista con La Tercera, se le recuerda que pocas semanas después del estallido, en el 2019, usted dijo: “Chile se jodió”. ¿Por qué asumir un desafío presidencial en un país tan difícil de gobernar? «Soy hija de milico (…) Mi papá estaba dispuesto a ir a la guerra y morir por Chile» ¿Y usted también? «Obvio, estoy dispuesta a ir a la guerra y a morir por mi país. Chile me importa. Uno siempre tiene que dar hasta la última gota de sangre para sacar al país adelante», afirma convencida.

Acerca de la vehemencia de la oposición con el actual gobierno y, en especial de su partido, Matthey aclara: «A ver, nosotros siempre fuimos una oposición constructiva y colaboradora, cosa que no sucedió ni con Piñera I ni con Piñera II. Seamos muy claros en eso. Y respecto al pacto fiscal que han propuesto, no veo por dónde se pueden subir más impuestos. Realmente, no entiendo a Mario Marcel. Tenemos impuestos mayores que el promedio de los países OCDE, pero muchísimo mayor riesgo país que otros. ¿Quién va a invertir acá?», se pregunta.

«Honestamente, me llama la atención que no estén haciendo todo lo posible para hacer crecer al país. Estamos estancados. No hay inversión alguna. Las empresas constructoras están cayendo en bancarrota una tras otra. ¿No se dan cuenta? Y lo otro que no entiendo: ¿Por qué le llaman “pacto fiscal” si no hay ningún pacto? Le podrían decir: propuesta, aspiración, pero hablar de un pacto me parece un abuso del nombre. Y la forma en que el Presidente habló cuando lo anunció también me pareció inaceptable», espeta.

INACEPTABLE

Le pareció inaceptable «Que él (Boric) viniera a apuntarnos con el dedo cuando hizo cosas mucho peores cuando fue diputado. No tiene la moral para hacerlo. Entonces, ni la puesta en escena ni la propuesta ni la forma del Presidente me parecieron correctas. Y más encima habla de chantaje. Perdónenme (…) El mayor chantaje es el que usan ellos cuando dicen que los pobres jubilados no van a recibir nada si nosotros no nos sentamos a conversar. Eso es mentira. La PGU quedó aprobada en el gobierno de Piñera y con financiamiento para que la reciba mucha más gente. No dar esa pensión a gente que sí estaba contemplada, eso es chantaje», retruca.

No le ve mucho sentido a conversar por conversar «¿Y cuántas veces se sentaron a conversar con la ministra del Trabajo y hubo cero avance? Aquí la inmensa mayoría de los ciudadanos quiere que el 6% vaya a su cuenta individual, pero ellos no están dispuestos a eso. Entonces, ¿qué diferencia hace seguir conversando? (…) Quisiera ponerlo de otro modo: no puedo entender que el Presidente no se dé cuenta de que tiene varios ministros absolutamente quemados. Puede ser justa o injustamente, pero están quemados». asegura.

Cree que no solo «está quemado» el ministro Jackson: «Mire, yo he salido a defender públicamente a Carlos Montes. Nadie lo podría acusar de corrupción, pero está quemado. Y el otro que se está quemando es el ministro de Justicia (…) Porque está justificando lo injustificable. Un ministro de Justicia no nos puede decir que es un error administrativo no pedir boleta. Perdón, entregar toda la plata por adelantado, no tener ningún plan de seguimiento y, además, no tener boleta de garantía, eso está hecho para burlar las platas del Estado. Nosotros no podemos avalar eso. Hay que entender que la gente mira esto con alarma y cree que estamos todos en la misma», enfatiza.

Y agrega: «La ciudadanía piensa que hay un club de los políticos en que tú robas ahora y yo robo después. En el fondo, que entre todos nos tapamos las cosas y finalmente nunca pasa nada. La carta de la UDI va en esa dirección. Es decir: basta. No podemos seguir avalando este tipo de cosas».

«JACKSON DEBIÓ IRSE»

Aunque reconoce que han asumido responsabilidad política algunos personeros de gobierno, ello no es suficiente: «Efectivamente, han caído dos subsecretarios y cuatro seremis. Pero ¿alguien en su sano juicio cree que es posible sentarse a conversar con sus ministros teniendo a la vista un caso así? Yo no estoy diciendo que sean culpables ni corruptos. Lo que digo es que aquí hay responsabilidades políticas. Y en determinados momentos tienes que cambiar las caras para poder seguir avanzando, pero esto de proteger a los amigos ha ido demasiado lejos (…) Su responsabilidad es haber alardeado de la probidad mirando en menos a todos los demás, acusándolosde ser casi corruptos, de hacer cocina, de tener otros estándares morales y no haberse preocupado de que su partido tuviera, efectivamente, los estándares que él dice tener. Esa es su responsabilidad», afirma.

Y se pregunta: «¿Y cuántos ministros que no han sido culpables han tenido que asumir la responsabilidad política y han dado un paso al costado? Cuando uno es ministroentiende que es un fusible. ¿O alguien cree que Andrés Chadwick disparó en el caso Catrillanca o en el estallido social? Por supuesto que no. ¿Y por qué lo sacaron? Por una responsabilidad política. Y fue bastante peor, porque, además, lo acusaron de grave violación de derechos humanos. Eso sí que fue miserable».

Cree firmemente que el ministro Giorgio Jackson debe dar un paso al costado: «Obvio que él debió haberse ido. Pero pareciera que se aferran al cargo y al amiguismo, y no entienden que son gobierno. Insisto: tú no necesitas ser declarado culpable. Hay veces en que sencillamente no es posible seguir adelante», concluye.

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