La modificación abarca áreas como educación, cultura, salud, desarrollo indígena y prevención de desastres. El proceso surgió tras la revisión de cientos de programas estatales y no implica eliminar los beneficios que actualmente reciben sus usuarios.
La estructura de los programas sociales del Estado tendrá cambios de cara al Presupuesto 2027. El Gobierno contempla integrar 25 iniciativas en nueve programas, una reorganización que involucra a cinco ministerios y que reducirá en 16 el número de programas que actualmente forman parte de la oferta pública.
Los cambios aparecen en los resultados de la Evaluación Ex Ante 2027 de la Subsecretaría de Evaluación Social (SES), proceso utilizado para revisar iniciativas nuevas o aquellas que requieren modificaciones relevantes antes de definir los recursos para el próximo año.
La lógica detrás de la medida es concentrar programas que atienden a poblaciones similares, persiguen objetivos relacionados o intervienen sobre una misma problemática. De esta manera, iniciativas que hasta ahora funcionaban de manera independiente pasarán a compartir una estructura.
UNA REVISIÓN A CIENTOS DE PROGRAMAS
La reorganización se produjo después de un proceso de monitoreo que consideró 677 programas pertenecientes a 23 ministerios.
De ese universo, cerca del 70% correspondía a iniciativas sociales y, en conjunto, representaban el 44% del Presupuesto de la Nación.
La revisión encontró un desempeño general adecuado, pero también permitió detectar dificultades en materias como la selección de beneficiarios, la ejecución de los recursos y la medición de los resultados.
Otro elemento que apareció durante el análisis fue la existencia de programas que, pese a operar por separado, tenían objetivos o poblaciones similares. Esa coincidencia abrió la puerta a la integración de distintas iniciativas.
En agosto, Diario Financiero adelantó el proceso, luego de que la SES y la Dirección de Presupuestos (Dipres) presentaran sus antecedentes ante una mesa técnica con representantes de distintos centros de pensamiento.
BECAS REGIONALES QUEDARÁN BAJO UNA MISMA ESTRUCTURA
Uno de los cambios se producirá en las becas destinadas a estudiantes de las regiones australes.
Las Becas Aysén (BA), Patagonia Aysén (BPA) y Magallanes (BM), administradas por Junaeb, serán reunidas bajo el programa Becas Patagonia.
Actualmente, cada beneficio tiene un público específico. La Beca Aysén entrega un aporte de libre disposición a estudiantes que viven y estudian en esa región.
La Beca Patagonia Aysén, en tanto, está dirigida a jóvenes de Aysén que deben trasladarse a otras regiones para cursar estudios superiores y contempla apoyo para gastos de mantención, alimentación y traslado.
La Beca Magallanes beneficia a estudiantes que residen y realizan sus estudios en la Región de Magallanes y la Antártica Chilena.
Con la reorganización, las tres prestaciones pasarán a depender de un mismo programa presupuestario.
LECTURA, ESCRITURA Y CULTURA TAMBIÉN CAMBIAN
El sector educativo tendrá otra de las fusiones contempladas para 2027.
El Programa Nacional de Lectura y el Plan Nacional de Escritura serán integrados en el Programa Nacional de Lectoescritura.
La primera iniciativa está enfocada en ampliar el acceso a espacios y materiales de lectura, mientras que la segunda busca fortalecer las capacidades de escritura de los estudiantes.
En el área cultural, la Biblioteca Pública Digital y Bibliomás pasarán a formar parte del Programa de Fortalecimiento de la Frecuencia Lectora, dejando de operar como iniciativas independientes.
La Biblioteca Pública Digital permite acceder gratuitamente a libros digitales y audiolibros. Bibliomás, anteriormente conocido como Bibliometro, entrega un servicio gratuito de préstamo de libros a través de distintos espacios asociados a la red de Metro.
La reorganización también alcanza a las iniciativas musicales de la Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles (FOJI).
Las Orquestas Propias de FOJI y las Orquestas Comunales del Catastro FOJI quedarán bajo Orquestas Sinfónicas Juveniles e Infantiles de Chile.
Mientras las primeras corresponden a agrupaciones administradas directamente por la fundación, las segundas reúnen orquestas independientes, principalmente municipales, que reciben financiamiento y asesoría.
Además, tres líneas programáticas de la Subsecretaría de las Culturas y las Artes serán absorbidas por Artes en Apoyo a la sostenibilidad comercial de artesanos y artesanas tradicionales de Chile.
SALUD Y DESARROLLO INDÍGENA
La reorganización también llegará a la atención primaria.
Cuatro programas relacionados con promoción y prevención en salud serán agrupados en Más Salud en Comunidad, concentrando sus líneas de intervención dentro de una misma estructura.
En paralelo, cuatro líneas de intervención de la Conadi serán incorporadas al Fondo de Desarrollo Indígena.
La modificación busca reunir bajo este programa las distintas iniciativas dirigidas al desarrollo de comunidades y personas pertenecientes a pueblos indígenas.
Por otra parte, tres programas de Senadis serán integrados en Servicios de Apoyo para la Vida Independiente e Inclusión en la Comunidad.
SIMULACROS ANTE TSUNAMIS Y ERUPCIONES SE UNEN
La prevención de emergencias es otra de las áreas que tendrá modificaciones.
Los programas Simulacro Borde Costero y Simulacro Amenaza Volcánica, ejecutados por Senapred, pasarán a formar parte de Chile Preparado.
Ambas iniciativas tienen un propósito común: preparar a la población frente a situaciones de emergencia y fortalecer la capacidad de respuesta de las comunidades.
El primero desarrolla ejercicios de evacuación para zonas costeras ante escenarios de terremoto y tsunami. El segundo trabaja con comunidades ubicadas cerca de volcanes activos para prepararlas frente a una eventual erupción.
CAMBIÓ LA FORMA DE EVALUAR LOS PROGRAMAS
La reorganización de los programas coincidió con un cambio en la forma de definir cuáles iniciativas debían pasar por evaluación.
Para el Presupuesto 2027, las autoridades no fijaron una lista cerrada de programas que debieran someterse obligatoriamente a revisión. En cambio, cada servicio público tuvo que identificar y priorizar las iniciativas que necesitaban modificaciones y financiamiento para el próximo año.
La revisión tomó en cuenta los problemas detectados durante el monitoreo de 2025, las observaciones técnicas aún pendientes, los compromisos derivados de evaluaciones anteriores y las propuestas para integrar programas con objetivos similares.
En total, la SES evaluó 46 programas sociales de 22 instituciones y 11 ministerios como parte de la formulación del Presupuesto 2027.
De ellos, 43 obtuvieron una recomendación favorable, mientras que tres recibieron una objeción técnica.
MENOS TIEMPO Y UN FORMULARIO MÁS CORTO
El proceso de evaluación también experimentó una reducción considerable en sus plazos.
Mientras anteriormente la revisión podía extenderse por 88 días hábiles, para este proceso el periodo se redujo a 39 días, equivalente a una disminución de 55,7%.
La cantidad de información solicitada a los organismos públicos también bajó. El formulario utilizado durante la evaluación pasó de 164 a 65 preguntas.
De acuerdo con los antecedentes del proceso, la reducción buscó hacer más acotada la revisión de los programas que llegarán a la discusión presupuestaria.
LOS BENEFICIOS NO DESAPARECEN
Pese a que el Gobierno habla de la discontinuidad de programas y de su integración en nuevas estructuras, la reorganización no supone que las prestaciones asociadas a esas iniciativas dejen de existir.
En términos presupuestarios y administrativos, los programas pasarán a operar dentro de estructuras más amplias. Por lo tanto, la modificación corresponde principalmente a una reorganización de la oferta estatal y no, por sí sola, a la eliminación de los beneficios que reciben sus usuarios.







