Jorge Quiroz, ministro de Hacienda anticipa nuevas alzas de hasta $200 en diésel. Advirtió que, si se mantienen los actuales precios internacionales, todavía queda por traspasar esa cifra por litro. El ajuste podría concretarse mediante una segunda e incluso una tercera alza, mientras transportistas alertan sobre el impacto en sus costos.
El precio del diésel podría volver a subir con fuerza durante las próximas semanas. Quiroz, advirtió que las actuales condiciones internacionales mantienen una importante brecha entre los valores externos y el precio que pagan los consumidores en Chile.
Y puso una cifra sobre la mesa: todavía quedarían del orden de $200 por litro por traspasar.
“Tuvimos que hacer un alza de 100 pesos, y si esto se mantiene, vamos a tener que tener una segunda, y muy probablemente una tercera”, señaló el ministro durante la Feria del Transporte 2026 de la Confederación Nacional del Transporte de Carga.
El ajuste de agosto no fue suficiente
El pasado 20 de agosto el diésel registró un incremento de $97,4 por litro, mientras las gasolinas de 93 y 97 octanos aumentaron $34,8. El Gobierno explicó entonces que el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco) permitió amortiguar un incremento considerablemente mayor.
Según Hacienda, sin la intervención del mecanismo el diésel habría debido subir cerca de $250 por litro en ese ajuste. El problema es que la diferencia no desapareció.
Quiroz explicó que el Gobierno optó por espaciar los incrementos con la expectativa de una disminución de las tensiones internacionales y de los precios externos. Pero si ese escenario no cambia, Hacienda deberá continuar trasladando gradualmente la diferencia al precio interno.
“Lo que queda por traspasar son del orden de los 200 pesos por litro en diésel”, advirtió.
El factor internacional
Hacienda atribuye la presión sobre el combustible al escenario internacional y particularmente al comportamiento del petróleo y de los productos refinados.
La demanda mundial de diésel y las alteraciones provocadas por los conflictos internacionales han presionado los precios, mientras Chile depende de los valores externos tanto del crudo como de los combustibles refinados.
El Gobierno sostiene que el Mepco continúa funcionando, aunque los ajustes se realizan de manera espaciada para evitar que toda la variación internacional llegue inmediatamente al consumidor. La fórmula, sin embargo, no elimina el mayor costo. Lo distribuye en el tiempo.
Transportistas en alerta
Las advertencias de Hacienda llegan en medio de una creciente preocupación de los gremios del transporte. Antes del último incremento, distintas organizaciones de camioneros habían solicitado que el alza del diésel se limitara a alrededor de $30 por litro.
Tras conocerse el aumento cercano a $100, dirigentes del sector advirtieron que sus empresas tienen dificultades para absorber nuevos incrementos y algunos incluso han planteado eventuales paralizaciones si los costos continúan aumentando.
Los taxis colectivos también encendieron las alertas. El gremio descartó por ahora una movilización, pero pidió extender hasta diciembre el aporte mensual que reciben los conductores y fortalecer el Mepco. Su preocupación apunta especialmente a evitar que el mayor costo termine trasladándose a las tarifas que pagan los pasajeros.
Una presión que supera a los transportistas
El precio del diésel no afecta solamente a quienes llenan directamente el estanque. El combustible constituye un componente relevante de los costos del transporte de carga y, por esa vía, puede trasladarse hacia productos y servicios que requieren transporte para llegar al consumidor.
Por ahora, los $200 mencionados por Hacienda no constituyen un aumento decretado ni necesariamente se aplicarán de una sola vez. La advertencia de Quiroz está condicionada a que permanezcan los actuales precios internacionales.
Pero el mensaje del ministro fue claro: el incremento de agosto no agotó la brecha acumulada. Si las condiciones externas no mejoran, el diésel todavía tiene camino por subir.







