A través de una carta a El Mercurio, el exministro de Salud Jaime Mañalich advirtió que los exámenes de drogas positivos siempre requieren confirmación. Lo dijo a propósito de la renuncia de Juan Pablo Rodríguez a la subsecretaría de Hacienda, luego de que el análisis de una muestra correspondiente a un test realizado en junio arrojara presencia de sustancias prohibidas.
Todavía se encuentra pendiente el análisis de la contramuestra, él ha negado haber consumido drogas y sostiene que el resultado «es un error».
«Los valores de referencia se construyen a partir de una población sana en una distribución normal (campana de Gauss). El rango «normal» abarca el 95% central de la población» explicó el exsecretario de Estado.
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En ese sentido, planteó que «la medicina se apoya en tres pilares: el hallazgo debe hacer sentido con los síntomas del paciente, la magnitud de la desviación y en la repetición del examen. Añadió sobre ese punto que «la probabilidad de que el mismo falso positivo ocurra dos veces cae al 0,25%».
Respecto del exsubsecretario, sostuvo que «la presunción de error es obligatoria» mientras no se cuente con una confirmación del resultado inicial.
Aseveró, además, que «si bien parece correcta la regla de que el consumo de sustancias implica una incompatibilidad laboral, también es relevante señalar que este es un dato sensible».
Mañalich cuestionó la comunicación pública de datos relacionados con posibles consumos de drogas y resultados de los tests, lo que a partir de diciembre estará regulado por ley. «Es prudente que desde ya este tipo de información sea privada, dándole, incluso si el dato fuera correcto, la oportunidad de rehabilitación a la persona, y no condenar a una muerte cívica», afirmó.







