En conversación con Radio Agricultura, la senadora y presidenta del Partido Socialista (PS), Paulina Vodanovic se refirió a la sugerencia de la directora del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), Consuelo Contreras, de realizar una mesa de diálogo amplia junto a organizaciones como la Coordinadora Arauco Malleco (CAM): «Pésima idea».
Recordemos que Contreras en primera instancia señaló a El Mercurio que «creemos que debe haber un diálogo amplio, donde todos tienen que sentarse a la mesa». Luego reafirmó sus dichos en un comunicado que «es importante que ese diálogo esté dirigido por alguien que tenga poder político y que a la mesa se sienten todos» en una «situación de paz».
Además, recalcó la importancia de que «se sienten los grupos que están más al extremo. Sin embargo, ellos deben deponer las armas para sentarse a la mesa y resolver de una vez por todas un problema que se arrastra por más de 30 años».
Es en ese contexto que Paulina Vodanovic afirmó: «Creo que es una pésima idea».
«Además, sujeta a lo que ella establece como una condición, que mientras estén en diálogo no cometan actos violentos, es decir, una especie de paréntesis en lo que es una actitud violentista», añadió.
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Luego remarcó en que,»no podemos permitir que organizaciones que usan como método de acción política la violencia, les pidamos como una suspensión de sus actividades violentas para conversar con ellos, porque si quisiera uno conversar en serio, habría que pedirles que abandonen la vida violenta. Y por lo tanto, creo que no fue una idea bien desarrollada ni bien formulada».
Finalmente, frente a la pregunta de si considera que la CAM es una orgnización criminal, respondió, que «no soy yo la que tiene que hacer eso. Aquí hay investigaciones en la justicia, hay personas que están cumpliendo condenas, o que están detenidos, y son ellos, es la justicia la que tiene que calificar aquí, si son delitos terroristas o no».
«Pero evidentemente aquí hay un uso de la violencia como método de acción política permanente, de manera tal que entrar en diálogo con personas que reivindican la violencia, a mí no me parece oportuno», concluyó.







