«Si me pretenden pasar una ley macedonia donde me quieren pasar de contrabando eso, por ningún motivo van a tener nuestros votos», advirtió el diputado Juan Marcelo Valenzuela, jefe de la bancada del Partido de la Gente (PDG) en la Cámara, respecto de la Ley de Reconstrucción Nacional (o Ley Miscelánea) que presentará el gobierno del presidente José Antonio Kast.
Se refería a que sin negociación previa y sin ajustes a medidas que el partido rechaza de plano, «de ninguna manera» contará con el apoyo de su colectividad.
«Solo nos hemos enterado por la prensa de algunos titulares en general, de algunas medidas que no necesariamente nos parecen las mejores», afirmó el parlamentario en conversación con radio Cooperativa, donde criticó que hasta ahora nadie del Ejecutivo se ha acercado formalmente a conversar con el PDG sobre el contenido de la iniciativa, que no ha habido trabajo prelegislativo con los subsecretarios a cargo de la negociación política.
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En ese sentido, recordó al gobierno que «Franco Parisi y el Partido de la Gente representa un 20% de la población chilena. Son dos millones 600 mil personas que hoy día están golpeadas. Venga a conversar con el resto de las fuerzas políticas».
LOS IRRENUNCIABLES DEL PDG
Valenzuela explicó que el PDG rechaza sin margen de negociación la eliminación de la gratuidad universitaria para personas mayores de 30 años en la Ley Miscelánea.
«Nos parece una pésima idea y prácticamente un ataque directo a la clase media. Para nosotros es imposible aprobar eso», dijo.
Aseguró que la colectividad está disponible para conversar, pero con condiciones concretas sobre la mesa.
La primera es la reinstalación de un renovado Fondo de Utilidades Tributarias (FUT), para que las empresas reinviertan utilidades en Chile. «No pague impuesto con las utilidades que usted va a reinvertir, pero hágala aquí en Chile, pues, y contráteme gente», explicó.
La segunda es la devolución del IVA a medicamentos y pañales, «para que la gente tenga más disponible en el bolsillo y los pueda volver a gastar en consumo».
A juicio de Valenzuela la rebaja a la tasa de impuesto corporativo que el Gobierno evalúa incluir en el paquete, podría no se la mejor herramienta si el objetivo es crecer y dinamizar la economía, pues «podría tener efecto recién en cuatro o cinco años».







