El ministro de Justicia, Fernando Rabat, dijo que hay cinco solicitudes de indulto presentadas durante lo que va de este gobierno por «condenas relacionadas con situaciones acaecidas durante el estallido social y luego hay otras tres en diversos delitos».
Detalló, además, que «puede haber uno de lesa humanidad».
Respecto del análisis de esos casos, aseguró que “lo que vamos a hacer es respetar los procedimientos y resolver cada solicitud de indulto conforme al mérito que nos arrojan los antecedentes”.
Añadió específicamente que, en casos de crímenes de lesa humanidad, “voy a cumplir y hacer todo lo posible para que eso quede reflejado en la fundamentación de las resoluciones respectivas con la Constitución y la ley”.
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Respecto de este tema, ayer Rabat ya había planteado ante la comisión de Derechos Humanos, Nacionalidad y Ciudadanía del Senado, que «hoy día hay aproximadamente 28 solicitudes de indulto pendientes, existen aproximadamente 20 que están desde antes del 11 de marzo del año 2026 y de las posteriores que serían aproximadamente ocho, hay distintas materias no todas vinculadas con lo que se llama el estallido social. Eso es lo que le puedo contestar».
En cuanto a la crítica de la senadora Fabiola Campillai ante un eventual indulto a personas condenadas por violaciones a los derechos humanos durante el estallido social, quien aseveró que «el indulto (a quien la dejó ciega) sería una burla y una revictimización», y que además, solicitó que el ministerio reciba “a los familiares y a las víctimas de violaciones a los derechos humanos, tanto del estallido como también de la dictadura”, el secretario de Estado dijo señaló que “las puertas están abiertas para escuchar a todos quienes lo soliciten”.
NOMBRAMIENTO DE MAGISTRADOS
El ministro también comentó en entrevista con radio Duna, que durante esta jornada se presentarán en la Comisión de Constitución del Senado «las indicaciones a la reforma constitucional sobre el nombramiento de jueces y sobre la gobernanza del Poder Judicial”.
La idea es que se transforme «en un sistema que debe ser profesional y objetivo» y que «quien integre el primer lugar en la quina es quien obtenga las más altas calificaciones».







