Luis Silva dejó la Subsecretaría de Justicia este viernes 30 de octubre en medio de una controversia que su defensa pública terminó por agravar. Tras firmar como ministro subrogante algunos de los cuestionados decretos de rebaja de condenas, el abogado difundió un video en el que atribuyó esas decisiones al criterio establecido por Fernando Rabat.
Según informó La Tercera, el Presidente José Antonio Kast decidió removerlo después de esa publicación, que Silva realizó sin informar previamente al titular de Justicia. Durante la tarde, la exautoridad se habría despidió de sus colaboradores y cercanos.
Su salida instala una pregunta que el video no resolvió: qué responsabilidad asumía Silva por los documentos que suscribió. Aunque explicó que actuó bajo el criterio del ministro, su intervención se concentró en identificar el origen de esa directriz y justificar su participación como subrogante.
UNA FIRMA QUE EXIGE EXPLICACIONES
En la grabación difundida el jueves, Silva sostuvo que reemplazó al ministro cuando este se encontraba ausente y que, en esa condición, aplicó la orientación definida por Rabat.
La explicación describe cómo operó la subrogancia, pero dejó pendiente el cuestionamiento político de fondo: por qué respaldó con su firma rebajas de penas a condenados por delitos sexuales contra menores y qué evaluación hizo antes de suscribirlas.
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Atribuir el criterio al superior tampoco responde, por sí solo, a las críticas sobre su propia actuación. Silva ocupaba la segunda autoridad del ministerio y participó directamente en decisiones que hoy mantienen a la cartera bajo presión.
UNA DEFENSA SIN COORDINACIÓN
Durante la mañana de este viernes, todavía en funciones y junto a Rabat, Silva defendió la publicación del video. Aseguró que buscaba informar a la ciudadanía sobre una materia que, a su juicio, generaba desconocimiento.
También reconoció que no consultó previamente al ministro. Esa decisión añadió un conflicto de conducción a una crisis que ya comprometía a ambas autoridades: mientras Justicia intentaba sostener una explicación institucional, el subsecretario difundió una defensa propia que situó el origen del criterio en su superior.
De acuerdo con La Tercera, dirigentes oficialistas interpretaron la intervención como un intento de protegerse y cuestionaron su lealtad con Rabat. La molestia alcanzó al Partido Republicano, colectividad de Silva.
LA CRISIS CONTINÚA
El exsubsecretario ya enfrentaba cuestionamientos por sus firmas en los decretos y por su actuación vinculada a procesos judiciales de condenados por delitos de lesa humanidad.
Su remoción se produce mientras la oposición impulsa una acusación constitucional contra Rabat y parlamentarios de Chile Vamos cuestionan la permanencia del ministro.
La salida de Silva resuelve su continuidad en el Gobierno, pero deja abiertas las explicaciones sobre las decisiones que respaldó. Su defensa identificó quién fijó el criterio; no despejó por qué él lo aplicó.







