El especialista Patricio Valenzuela advierte que el uso desmedido de smartphones y estaciones de trabajo deficientes han transformado la mala postura en una epidemia de salud pública. El dolor lumbar y cervical ya es la segunda causa de licencias médicas laborales en el país. Una dolencia que tiene efectos estéticos y de salud.
Una silenciosa pero agresiva situación está afectando a la población chilena. Lo que comenzó como molestias aisladas en el cuello y la espalda se ha transformado en una epidemia de Trastornos Musculoesqueléticos (TME).
El uso intensivo de pantallas y dispositivos móviles está modificando la estructura ósea y muscular de trabajadores de oficina y, de forma más alarmante, de la población joven del país.
Se trata del impacto de la llamada “joroba tecnológica” o hipercifosis postural, un aumento anormal de la curvatura dorsal gatillado por mantener la cabeza gacha al mirar las pantallas.
“Estamos viendo un cambio epidemiológico sin precedentes en nuestras consultas. Cuadros de cervicalgias crónicas y cefaleas tensionales severas, que antes eran exclusivos de adultos de mediana edad, hoy colapsan los servicios de kinesiología infantojuvenil debido al fenómeno del Text Neck (cuello de texto)”, explica el kinesiólogo Patricio Valenzuela, director del Centro de Neurorehabilitación MoviKids.
UNA RADIOGRAFÍA NUMÉRICA QUE ALARMA AL PAÍS
De acuerdo con el especialista, las proyecciones basadas en datos de la Superintendencia de Seguridad Social (SUSESO), el Ministerio de Salud y UNICEF revelan unas cifras complicadas para el país.
Juventud en riesgo:
Más de 2,4 millones de niños, adolescentes y jóvenes chilenos presentan actualmente indicios clínicos de adelantamiento de cabeza y principio de joroba postural.
Abuso de pantallas:
Un 31% de los adolescentes pasa más de 5 horas diarias frente al celular en días hábiles, cifra que se eleva al 46,4% los fines de semana. Pasar más de 3 horas diarias continuas duplica la probabilidad de fijar esta deformidad.
Adultos y teletrabajo:
El dolor de espalda afecta al entorno laboral de forma masiva. Más del 53% de los usuarios de computadores reporta dolor de hombros, un 46% refiere molestias cervicales y un tercio sufre de dolor lumbar. Además, cerca del 60% de quienes teletrabajan lo hacen en estaciones improvisadas y no aptas.
LA FÍSICA DETRÁS DE LA “JOROBA”
Patricio Valenzuela detalla que el problema radica en la física y la biomecánica de la columna.
Una cabeza humana promedia los 5 kg en posición recta. Sin embargo, al inclinar el cuello en 60° para mirar el celular, el peso efectivo sobre las vértebras cervicales se multiplica hasta alcanzar los 27 kg.
“El cuerpo reacciona de forma adaptativa ante este exceso de estrés mecánico. Para evitar que la cabeza ceda ante la gravedad, los ligamentos se tensan al límite y el organismo comienza a acumular tejido conectivo y grasa en la base del cuello (zona C7-T1) para proteger la estructura. Es así como se consolida visualmente la joroba”.
A nivel global, la Organización Mundial de la Salud (OMS) sitúa a las afecciones de la columna como la principal causa de años vividos con discapacidad, proyectando que el dolor lumbar afectará a 843 millones de personas para el año 2050.
En Chile, la “Radiografía del Dolor” ya confirma que 1 de cada 4 personas sufre de dolor crónico, afectando incluso al 9,6% de los jóvenes entre 18 y 24 años.
LA MEJOR POSTURA
Ante la obligatoriedad de normativas locales como el protocolo TMERT del Ministerio de Salud para las empresas, Valenzuela enfatiza que la solución definitiva requiere un cambio de hábitos urgente en el hogar y las oficinas:
Adecuación Ergonómica:
Regular la silla entre 40 y 52 cm de altura, mantener los pies apoyados en el suelo y, de forma estricta, colocar el borde superior de la pantalla del computador o el celular a la altura de los ojos para evitar la flexión del cuello.
Snacks de Movimiento:
Cortar la estática postural. Por cada 45 o 50 minutos de trabajo o estudio, se deben realizar pausas activas de 5 minutos que incluyan caminatas breves, movilidad articular y ejercicios de elongación de la cadena anterior (pecho y hombros).
Educación Digital Temprana:
Supervisar activamente las posturas de los menores en casa al usar tabletas y smartphones, incentivando el levantamiento de los brazos en lugar del descenso de la mirada.
“La joroba tecnológica en etapas de crecimiento es reversible si se detecta a tiempo mediante kinesiología y ejercicios de tracción posterior. No podemos seguir ignorando cómo la tecnología está modelando, literalmente, la columna de las futuras generaciones”, concluye Patricio Valenzuela.







