Los tornados se han convertido en un fenómeno cada vez más recurrente en Chile durante el último tiempo, impulsado por tormentas convectivas severas, inestabilidad atmosférica y la influencia del fenómeno de El Niño.
De hecho, el último registrado fue un inusual tornado que se formó en la región O’Higgins, específicamente en las comunas de Requínoa y Rengo, de categoría EF-2. Según los últimos reportes, este dejó al menos 70 viviendas y un colegio dañados.
Otros que han generado gran impresión durante este año han sido el de Estación Central, en la región Metropolitana (EF0), la masiva oleada de tornados y trombas en el Biobío y Ñuble a fines de agosto (EF0 y EF1), el tornado en Chillán a fines de julio (EF1).
Quizás también recuerde como los más intensos el tornado de Puerto Varas en 2025, o los de Talcahuano y Los Ángeles en 2019. No obstante, el más mortífero ocurrió hace casi un siglo.
El histórico tornado de Concepción del 27 de mayo de 1934 es considerado el más destructivo y mortífero del país. Dejó 27 fallecidos y cientos de heridos, y fue clasificado como F3. Décadas después, en San Carlos, un tornado de la misma categoría arrasó con la Plaza de Armas de la comuna y dejó 2 muertos, 1 desaparecido y 323 heridos.
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¿CÓMO SE CLASIFICAN LOS TORNADOS?
La escala mejorada de Fujita se utiliza para clasificar los tornados según la velocidad de sus vientos y los daños que provocan. La Dirección Meteorológica de Chile explica que se divide en seis categorías, desde EF0 hasta EF5, donde EF0 representa los tornados más débiles y EF5 los más intensos y destructivos.
La categoría EF0 corresponde a tornados con vientos de entre 105 y 137 km/h, que provocan daños ligeros. La categoría EF1 comprende vientos de entre 138 y 177 km/h, que causan daños moderados. Por su parte, la categoría EF2 presenta vientos de entre 178 y 218 km/h y puede ocasionar daños considerables.
La categoría EF3 incluye tornados con vientos de entre 219 y 266 km/h, capaces de producir daños severos. La categoría EF4 comprende vientos de entre 267 y 322 km/h, que provocan daños devastadores. Finalmente, la categoría EF5 corresponde a tornados con vientos superiores a 322 km/h, que pueden causar daños masivos.
Un ejemplo es el tornado registrado en Los Ángeles el 30 de mayo de 2019, que tuvo una categoría EF2. Este fenómeno alcanzó velocidades de viento de hasta 218 km/h, por lo que se clasifica como un tornado capaz de causar daños considerables.






