El equipo, liderado por Joana Voigt y Christopher Hamilton del Lunar and Planetary Institute (LPI), realizó un estudio exhaustivo utilizando imágenes de naves espaciales y mediciones de radares de penetración terrestre en el planeta Marte.
Su investigación ha documentado más de 40 eventos volcánicos significativos, con uno de los flujos de lava más grandes llenando el valle de Athabasca Valles con cerca de 1.500 kilómetros cúbicos de basalto.
Este descubrimiento sugiere que Elysium Planitia no sólo fue el escenario de una intensa actividad volcánica en el pasado, sino que también podría estar aún activa hoy.
Además de su actividad volcánica, la región experimentó grandes inundaciones de agua, con evidencias claras de interacción entre la lava y el agua o el hielo. Estas interacciones han dado forma al paisaje marciano de manera espectacular, dejando canales profundos y evidencia de explosiones de vapor. Estos hallazgos son de particular interés para los astrobiólogos, ya que las condiciones hidrotermales resultantes podrían haber sido propicias para la vida microbiana.
El equipo utilizó una combinación de imágenes de alta resolución de la cámara HiRISE y datos topográficos del Mars Orbiter Laser Altimeter, así como mediciones de radar del subsuelo de la sonda SHARAD de la NASA. Estos métodos innovadores han permitido una reconstrucción detallada en 3D de cada flujo de lava en Elysium Planitia, proporcionando una visión sin precedentes de la historia geológica y volcánica de Marte.
Según Christopher Hamilton, profesor asociado del LPL, este estudio representa «la explicación más completa del vulcanismo geológicamente reciente en un planeta distinto de la Tierra».
Correlacionando la actividad volcánica joven de Marte con la época de los dinosaurios en la Tierra, los investigadores destacan la importancia de estos hallazgos para entender el pasado de Marte y las posibles condiciones para la vida en su superficie.







