Esta semana, la Administración Espacial Nacional de China (CNSA) compartió la primera imagen del asteroide Kamo’oalewa, una “miniluna” que orbita cerca de la Tierra.
La foto fue obtenida por la misión Tianwen-2, una sonda espacial que fue lanzada en 2025 para acercarse a este objeto y tomar algunas muestras. Recién el lunes llegó a las cercanías de Kamo’oalewa y permanecerá allí durante algunos meses antes de regresar al planeta.
De acuerdo con Scientific American, este asteroide descubierto en 2016 califica como “cuasi-satélite” porque orbita alrededor del Sol, pero se mantiene cerca de la Tierra. Por esta razón, algunos científicos los llaman “minilunas” o “cuasilumas”. Hasta ahora, los astrónomos han identificado 8 de estos objetos.
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PRIMERA IMAGEN DE “MINILUNA”
Kamo’oalewa en concreto se acerca a unas 9 millones de millas de la Tierra (unos 14.000.000 km) y se aleja hasta 25 millones de millas (40.000.000 km) de la Tierra durante su movimiento alrededor del Sol.
Algunas investigaciones apuntan a que este asteroide podría ser un fragmento de la Luna que saltó al espacio después de un antiguo impacto en el satélite, pero otras investigaciones, como las observaciones del telescopio James Webb, de la NASA, han refutado esta teoría. Los astrónomos tendrán más claridad sobre la miniluna cuando las muestras lleguen a la Tierra en 2027, si todo sale bien.
EXPLORACIÓN DEL ASTEROIDE
Por ahora, Tianwen-2 ha pasado ya más de 400 días moviéndose hacia Kamo’oalewa. El asteroide no es muy grande, tiene solo 20 metros de diámetro y gira sobre su propio eje cada 28 minutos.
A finales de junio, la CNSA informó que Tianwen-2 había alcanzado una distancia de 12 millas del asteroide, solo unos 19 kilómetros, y ahora comenzará su etapa de exploración que le permitirá planificar cómo recoger las muestras.
La agencia china baraja 3 opciones. La primera sería un método de contacto y recogida con el que la sonda haría un contacto muy breve (solo segundos) con el asteroide, liberando gas nitrógeno a presión para levantar polvo y rocas superficiales que serían inmediatamente succionadas y guardadas, como hizo la misión OSIRIS-REx de la NASA con el asteroide Bennu.
La segunda opción sería un método de anclaje y fijación, donde la sonda tendría que adherirse al asteroide para recoger muestras de la superficie y el subsuelo; y por último, también podrían usar un método de vuelo estacionario, que consiste en utilizar el brazo robótico de la nave para recoger muestras mientras esta se encuentra sobre el asteroide.







