El exministro de Economía y Hacienda Nicolás Grau responsabilizó al Gobierno de haber contribuido al debilitamiento de la actividad económica mediante decisiones que, a su juicio, amplificaron los efectos de las turbulencias externas. La exautoridad apuntó especialmente al traspaso íntegro del aumento internacional de los combustibles y a la instalación de un relato pesimista sobre la situación del país.
En entrevista con Cooperativa, Grau recordó que el Banco Central proyectaba a fines de 2025 un crecimiento cercano al 2,5% para este año. Sin embargo, la estimación actual se redujo a un rango de entre 1% y 1,75%, deterioro que se habría concentrado durante el primer semestre de 2026.
EL COSTO ECONÓMICO DEL “BENCINAZO”
El economista cuestionó que el Ejecutivo no utilizara el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco) para contener las alzas. Según planteó, la decisión de trasladar todo el incremento a los consumidores golpeó directamente los presupuestos familiares y elevó los costos de distintos sectores productivos.
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Grau vinculó esta política con la debilidad registrada durante el segundo trimestre. A su juicio, el aumento de las bencinas y el diésel restringió el consumo, encareció la producción y profundizó la pérdida de dinamismo. También advirtió que una contención fiscal excesiva y los recortes en inversión pública pueden afectar tanto al Producto Interno Bruto como al empleo.
UN DISCURSO QUE DESALIENTA EL CONSUMO Y LA INVERSIÓN
El exministro también criticó el diagnóstico económico difundido por la administración de Kast desde su llegada al poder. Aseguró que las afirmaciones sobre un país supuestamente “en quiebra” no se ajustaban a los indicadores existentes y terminaron debilitando la confianza de consumidores e inversionistas.
“Cuando uno habla sistemáticamente de que todo está mal, la gente se empieza a convencer”, sostuvo Grau. Según explicó, el temor lleva a las familias a postergar compras y a las empresas a frenar inversiones, generando un círculo vicioso que termina confirmando las expectativas negativas.
Aunque reconoció que los factores externos también explican parte del escenario, Grau afirmó que el Gobierno no logró amortiguarlos. “En vez de haber atenuado el impacto de los shocks que vienen de afuera o de los shocks transitorios, los ha acrecentado, los ha amplificado”, concluyó.







