Política

Libertarios y UDI se desmarcan de presión por indultos de Republicanos

Cristian Navarro H.

Periodista

Libertarios
Imagen referencial creada con herramientas digitales
El Partido Nacional Libertario y la UDI rechazaron condicionar la reforma de seguridad a beneficios para uniformados condenados, en una señal de distancia frente a la estrategia impulsada por Ignacio Urrutia.

La discusión sobre eventuales indultos para uniformados condenados por hechos relacionados con el estallido social abrió una nueva fisura dentro del oficialismo. El senador republicano Ignacio Urrutia advirtió que podría rechazar la reforma de seguridad si el Gobierno no impulsa una solución para esos funcionarios, postura que encontró resistencia entre libertarios y dirigentes de la UDI.

El presidente del Partido Nacional Libertario, Johannes Kaiser, cuestionó directamente la estrategia del parlamentario y aseguró que su colectividad no utilizará la tramitación del proyecto para presionar al Ejecutivo. Aunque respalda la búsqueda de beneficios para los uniformados, sostuvo que esa demanda no debe determinar automáticamente el voto sobre una iniciativa de seguridad.

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“El Partido Nacional Libertario, a diferencia de otras formaciones, no se dedica a la extorsión política. Y nosotros no vamos a rechazar algo que sea bueno para la gente en razón de querer forzar la mano del Gobierno”, afirmó Kaiser.

La controversia surgió después de que Urrutia cuestionara la propuesta gubernamental y exigiera mayores garantías para los militares que eventualmente participen en tareas de orden público. “Si eso significa rechazar, rechazo. Pero yo no estoy dispuesto a que los militares salgan a la calle sin tener el respaldo del presidente de la República”, advirtió el legislador.

Desde la UDI, la jefa de bancada Flor Weisse también rechazó vincular ambas materias y llamó a evitar que la reforma se transforme en una herramienta de negociación. “No me parece lo que está haciendo él, es ponerlo como moneda de cambio con respecto a las votaciones para esta reforma de seguridad”, señaló.

Las discrepancias exponen las dificultades del Gobierno del presidente José Antonio Kast para ordenar a su sector y asegurar los apoyos necesarios para una de sus principales apuestas legislativas. Mientras la situación de los uniformados condenados continúa pendiente, los aliados del Ejecutivo discrepan sobre si esa discusión debe avanzar paralelamente o convertirse en una condición para respaldar la reforma.

 

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