No hay caso, al mejor estilo de dueño de fundo, el ministro Iván Poduje lanzó una «pachotada» al Gobernador Claudio Orrego por el tema ciclovías de Santiago, poniendo en la mira su «tono» beligerante y altanero.
Nuevo foco de tensión
El ministro de Vivienda, Iván Poduje, respondió a los cuestionamientos del gobernador metropolitano, Claudio Orrego, con una frase que encendió el debate: “que ponga él la plata”. La declaración se produjo en el contexto de la cancelación de la tercera etapa de la ciclovía en la Alameda, iniciativa que contemplaba una inversión cercana a los $6.600 millones.
El cruce marcó un cambio de tono en la discusión, trasladando el debate desde la viabilidad del proyecto hacia el plano político. La controversia se instala en un escenario de ajuste fiscal y revisión de iniciativas de inversión pública.
Cero respeto
La frase del ministro generó críticas no solo por el contenido, sino también por la forma en que fue expresada. Actores políticos y observadores han apuntado a que el tono utilizado tensiona la relación entre autoridades y dificulta un debate técnico sobre políticas públicas.
El episodio se suma a otras situaciones recientes que han puesto en cuestión el estilo comunicacional del titular de Vivienda. En días previos, el ministro protagonizó un intercambio con una vecina del incendio de Viña del Mar, que le formuló una consulta en términos respetuosos, lo que también generó cuestionamientos por el trato otorgado. Asimismo, su gestión ha estado marcada por decisiones administrativas controvertidas, como la salida de una jefa de servicio en el sur del país, episodio que fue percibido como abrupto por actores del sector.
Prioridades de inversión
El conflicto con el gobernador Orrego refleja una tensión de fondo respecto al uso de los recursos públicos. Desde el nivel regional se ha insistido en la necesidad de mantener proyectos urbanos, mientras el Ejecutivo ha enfatizado restricciones presupuestarias.
Desde el Ministerio de Vivienda se ha señalado que el escenario fiscal obliga a priorizar y revisar iniciativas. En esa línea, el propio Iván Poduje ha advertido sobre el bajo margen de maniobra presupuestaria de la cartera.
Lo cierto, es que las comunas de Estación Central, Lo Prado y Maipú, se quedarán sin los 3,8 kilómetros de ciclovías. Ello, en el marco del alza del combustible traspasado por el gobierno a la ciudadanía, donde la bicicleta pasará a ser prioridad para muchos trabajadores.
Un estilo «sin filtro»
Más allá del caso puntual, el episodio reabre la discusión sobre el estilo de conducción política en el Ejecutivo. La forma en que se comunican decisiones públicas se ha transformado en un factor relevante en la relación con autoridades, actores sociales y ciudadanía.
La controversia por la ciclovía de la Alameda, así, no solo expone diferencias sobre inversión pública, sino que instala un debate más amplio sobre liderazgo, trato institucional y manejo del conflicto en la gestión gubernamental.







