Opinión

Violador de DDHH César Manríquez Bravo fingió demencia

Carlos Antonio Vergara

Periodista . Abogado

El examen fue realizado en marzo de 2026 por el experto del hospital El Salvador el doctor Sebastián Sepúlveda Thaulis. Si bien se desplaza con un “burro” está lúcido y un scáner detectó ausencia degenerativa.

El violador de DDHH César Manríquez Bravo, fingió demencia en pericia psiquiátrica para obtener la libertad. La Corte de Apelaciones de San Miguel ordenó la liberación del criminal al acoger un recurso de amparo presentado por su defensa.

Una de las promesas veladas y realizadas en privado del candidato José Antonio Kast consistió en hacer todos los esfuerzos para liberar a los violadores a los Derechos Humanos durante la dictadura. El Mandatario ha dado instrucciones directas y precisas al ministro de Justicia y Derechos Humanos y a su subsecretario para entregar el máximo de facilidades del aparato estatal para que queden libres. A los abogados del Programa de Derechos Humanos se les prohibió apelar o casar en la Corte Suprema, algo sin precedentes.

En ese sentido, unno de los criminales emblemáticos es César Manríquez Bravo a quien el 18 de marzo de 2026 se le realizó una pericia psiquiátrica. El sujeto es ex jefe de la Brigada de Inteligencia Metropolitana de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) y fue uno de los represores que estuvieron a cargo de los centros de tortura y exterminio de Londres 38, Villa Grimaldi, Rinconada de Maipú y Rocas de Santo Domingo.

Manriquez Bravo y su defensa la supieron hacer. Prepararon largo tiempo el libreto de la demencia senil y para ello lograron convencer a la Corte de Apelaciones de San Miguel al acoger un recurso de amparo para liberarlo. Sin embargo, frente al experto su simulación fue detectada.

La pericia del doctor Sebastián Sepúlveda

Tuvimos en nuestras manos el examen realizado por el doctor Sebastián Sepúlveda Thaulis del Servicio de Psiquiatría del hospital El Salvador ordenado por la ministra de la Corte de Apelaciones de Santiago Paola Plaza donde queda claro que si bien tiene un deterioro cognitivo producto de su edad no tiene demencia senil.

En la pericia se indica que “llama la atención su ausencia de respuesta o silencio ante ciertos temas, interpretables sea como pobreza semántica por deterioro cognitivo, sea por un intento de escamoteo, o probablemente por ambas causales. Lo anterior, es decir, las fallas mnésicas groseras o desarmónicas, las fabulaciones específicas, los silencios selectivos (o posibles escamoteos) obligan a plantear la posibilidad de que manifestaciones clínicas estén más o menos influenciadas por una actitud ganancial”, aseguró.

A buen entender pocas palabras: Manríquez Bravo fingió demencia. Este deterioro cognitivo es fácilmente detectable a través de un scáner al cerebro. En el reporte médico se reporta que “durante su hospitalización se han realizado exámenes dentro de los que destaca una Tomografía axial computada de encéfalo que Informa, el 6 de febrero de 2026, un sistema ventricular de amplitud normal, ausencia de un patrón de atrofia predominante y presencia de algunos focos de hipodensidad en ausencia de sustancia blanca subcortical de tipo microangiopáticos”, detalla el informe. Lo anterior significa que sus facultades mentales son normales. De lo contrario aparecería a través de esta avanzada tecnología.

Ausencia de proceso degenerativo

“Es importante destacar la ausencia en imágenes cerebrales propias de un proceso degenerativo, ni vasculares macroscópicas u otras, típicas en un síndrome demencial”, precisa el experto.

En la entrevista realizada por el psiquiatra Sepúlveda “inquiriendo sobre sí, dado que estuvo detenido, cree que haya sentido que tuviera que pagar alguna deuda con la sociedad, responde nunca” -detalla. Como la mayor parte de los violadores a los Derechos Humanos no está arrepentido de las decenas de vidas que cegó, de los cientos de torturados que pasaron por sus manos y sufrieron horrorosos flagelos.

Al iniciarse la entrevista el médico lo encuentra sentado leyendo un libro.

“Al preguntarle qué lee, en vez de responder oralmente cierra el libro y muestra la tapa. Y al preguntarle sobre el autor, responde que es un comentarista, en efecto el autor es Fernando Villegas. Se encuentra en ese momento relativamente bien orientado en el tiempo (acierta día de la semana, mes y año), y en espacio, sabe que está en el Hospital Militar”.

“Al preguntarle si en su carrera participó en hechos bélicos, responde afirmativamente pero luego guarda silencio al pedirle precisarlos, lo que se repite al preguntarle si en esas condiciones tuvo prisioneros a su cargo respondiendo “sí” sin emitir más comentarios “.

“Al preguntarle sobre qué espera que ocurra luego de un futuro próximo después de este examen, responde “al final, esto va a terminar y voy a ser libre”, aseguró.

“En suma, tras evaluar, según lo solicitado por el tribunal, la condición mental del Sr. César Manríquez Bravo, se puede plantear el diagnóstico de un deterioro psicoorgánico que afecta sus funciones psicomotoras y cognitivas, estas son últimas en forma moderada”, en otras palabras, el deterioro normal de gente de su edad.

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