El alcalde de Santiago, Mario Desbordes, hizo un llamado de atención a su excasa política en medio de la polémica por el proyecto Escuelas Protegidas.
En concreto, la discusión se arrastra desde la votación en la Cámara de Diputados, donde parlamentarios de Chile Vamos rechazaron o se abstuvieron frente a la solicitud de cerrar el debate, lo que terminó extendiendo la discusión antes de aprobar la iniciativa.
Frente a esto, el exmilitante de Renovación Nacional cuestionó a los parlamentarios del sector que no han respaldado medidas más duras contra la violencia en establecimientos educacionales. Un tema que ha sido prioritario durante su administración en Santiago.
“Ningún parlamentario de Chile Vamos o de las coaliciones que apoyan al actual gobierno debería abstenerse o estar en desacuerdo. Si algún parlamentario que dice ser de centroderecha o derecha se opone, yo creo que debería pensar cuál es su ubicación en el hemiciclo”, señaló Desbordes.
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DESBORDES POR ESCUELAS PROTEGIDAS
Sus declaraciones se suman al ruido que dejó la votación en sala, que abrió un nuevo flanco entre partidos del oficialismo en torno a cómo enfrentar la seguridad en las aulas.
Desde la UDI, el presidente de la comisión de Educación, el diputado Sergio Bobadilla, respaldó el tono del alcalde. Además, aseguró que existe una mayoría clara en el país que está por avanzar con mayor firmeza en esta materia.
Sin embargo, en Renovación Nacional defienden su actuar. El diputado Francisco Orrego explicó que la decisión de no cerrar anticipadamente el debate respondió a que aún quedaban varios parlamentarios por intervenir.
“Hay que tener presente que lo que buscaban los diputados de Renovación Nacional en esta instancia era poder dar a conocer su opinión. Son 155 diputados; lógicamente, cada uno de ellos quiere manifestar su postura respecto a un proyecto tan importante como Escuelas Protegidas”, dijo Orrego a Biobío Chile.
Un episodio que se instala justo cuando el proyecto, aprobado en la Cámara, comenzará su siguiente trámite en el Senado. Con ello, el gobierno necesitará alinear a su sector para evitar que estas diferencias vuelvan a entrabar una de sus principales apuestas.







